Londres: un chofer musulmán paró el micro y se puso a rezar

Sin avisar a los pasajeros, el conductor paró el vehículo, se quitó los zapatos, se colocó una chaqueta fluorescente, extendió una alfombrilla, se puso de rodillas y rezó en árabe. Fue denunciado ante las autoridades

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 EFE 162
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Fueron cinco minutos durante los cuales, los pasajeros, atónitos, pensaron que se trataba de un ataque terrorista y permanecieron inmóviles en sus asientos.

Gayle Griffiths, que iba a buscar a su hija al colegio, presentó una queja a la autoridad del Transporte de Londres. Fue en el autobús número 24 en Gospel Oak, al norte de Londres, la semana pasada, tal y como informa hoy el Daily Mail.

La mujer denunciante, de 33 años y residente en el barrio de Camdem, aseguró: "Vivimos en una sociedad multicultural pero hay un lugar para la oración y en un autobús lleno de pasajeros en mitad de una jornada laboral no lo es".

Griffith recuerda el incidente y dice que aquel día, el 1º de febrero, tenía prisa. "Pensé que la cosa duraría unos segundos, pero el conductor se alargó cinco minutos", explicó.

Un portavoz de Transportes de Londres informó que se disculparon ante los pasajeros y que recordaron a todos los trabajadores musulmanes que deben rezar durante sus periodos de descanso oficiales.

Además, aseguran que la entidad "proporciona espacios para la oración, como habitaciones silenciosas en garages y en otros lugares clave, para los empleados que quieran practicar su fe".