Según la sección turca de la Organización Internacional para las Migraciones (IOM), la mayoría de estas mujeres fueron salvadas gracias a la información ofrecida a la policía por los propios clientes.
El portavoz de IOM, Selin Arslan, explicó al diario "Vatan" que las mujeres eran llevadas a Turquía por las mafias de tráfico de personas para prostituirse.
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. El 75 por ciento de la información sobre su situación fue facilitada a la policía por los hombres que se habían acostado con ellas", señaló Arslan.
Tras la intervención policial, estas mujeres fueron devueltas a sus países de origen, en su mayoría en Asia Central, así como Ucrania y Rusia.
Los prostíbulos reciben también un permiso especial, deben pagar impuestos y están protegidos por personal de seguridad que impiden la entrada a menores de edad.
A pesar de estas normas, la mayor parte de la prostitución se ejerce a través de canales ilegales en Turquía y es ahí donde entran en juego las redes mafiosas.