La joven estudiante de Economía dialogó con C5N sobre su estado de salud actual, y confirmó su salida del hospital para este mediodía, cerca de las 13.
"Ahora estoy feliz, es como que volví a nacer, no conozco nada de esta vida", señaló Pilar.
Luego de recordar cómo, durante muchos años, se inyectó glucosa cada dos o tres horas debido a una enfermedad que la aquejó desde su nacimiento, se mostró con muchas esperanzas frente a lo que le depara el futuro.
"Todo cambia, no me tengo que poner más nada, estoy feliz de la vida", sostuvo.
A partir de ahora y por un tiempo, Pilar no podrá ingerir ningún alimento crudo, nada pasteurizado ni envasado al vacío.
Pilar Chávez sufría de un cuadro de glucogénesis desde su nacimiento, situación que le impedía a su hígado metabolizar los azúcares y que la había obligado a inyectarse glucosa durante toda su vida.
Estaba en lista de espera del Incucai desde hacía dos años. Luego de rechazar un primer órgano, el 19 de noviembre volvió a ser trasplantada, esta vez con resultados positivos. Este mediodía será dada de alta.