Existe un lado oscuro en la luminosa "galaxia" del Real Madrid, habitado por jugadores como Klaas-Jan Huntelaar o Gabriel Heinze, futbolistas con los que el club no cuenta y a quienes busca equipo desesperadamente.
"¿Quién no quiere jugar junto a Cristiano Ronaldo y Kakà?", se preguntaba hace unos días Jorge Valdano, director general del Real Madrid, hinchado de orgullo por el lujoso plantel que el club está construyendo. Y tiene razón: nadie quiere irse del equipo.
El caso del delantero holandés Hunteaar, de 25 años, es el más notorio, porque en siete meses vivió de todo en el Real Madrid: un fichaje millonario, suplencia, titularidad con goles, de nuevo una suplencia, exclusión de la Liga de Campeones y un final en el que le quitaron el dorsal (número de la camiseta) y lo invitaron a marcharse.
El Real Madrid pagó 20 millones de euros (28,5 millones de dólares) al Ajax por un delantero de gran proyección. El club blanco quería un futbolista para reforzar a un equipo con carencias y para afrontar la Liga de Campeones con garantías.
Pero pronto llegó la primera desilusión para el holandés, pues el Real Madrid fichó también al francés Lass Diarra y tuvo que elegir entre uno de los dos para la Liga de Campeones. Fue un claro error de los dirigentes blancos, pues la UEFA no permitía la inscripción de los dos futbolistas. El Real Madrid eligió a Lass Diarra.
Huntelaar jugó 20 partidos de la Liga española con el Real Madrid y marcó ocho goles. Acabó la temporada como suplente del argentino Gonzalo Higuaín y del incombustible Raúl. Tampoco enamoró a la hinchada con su estilo de juego, poco participativo en el sistema ofensivo.
Llegó Florentino Pérez a la presidencia y los fichajes de Cristiano Ronaldo, Karim Benzema y Kakà. Se acumuló un exceso de equipaje en la delantera y el chileno Manuel Pellegrini, nuevo técnico del equipo, comunicó al holandés que no contaba con él.
Hubo negociaciones con el Stuttgart alemán, que se cansó de esperar una respuesta del jugador después de cerrar un acuerdo con el Real Madrid y rompió las negociaciones.
Luego se habló del Tottenham, pero el equipo inglés anunció el fichaje del punta inglés Peter Crouch.
Así pues, Huntelaar se entrena solo y sin el dorsal número "19", que ahora viste Benzema. Corre ajeno a las explicaciones que Pellegrini da a su plantel mientras agota sus días vestido de blanco esperando nuevas ofertas.
"El muchacho está triste, claro. Pero nadie podrá reprochar al club que no fuera claro con él", dijo hoy a dpa un portavoz del Real Madrid.
"Desde el principio se le comunicó que debía buscarse equipo porque no iba a jugar en el Real Madrid la próxima temporada. Y ya rechazó una buena oferta del Stuttgart", añadió el portavoz.
No es fácil "colocar" a un futbolista como Huntelaar, tan devaluado en el último año y con un contrato de cuatro millones de euros anuales (casi 5,7 millones de dólares).
Heinze
En una situación similar se encuentra el defensa argentino Heinze, que tampoco cuenta para el chileno Manuel Pellegrini, nuevo entrenador del equipo.
Heinze tiene 31 años y cobra 4,5 millones de euros (64 millones de dólares). Ni siquiera su amistad con Cristiano Ronaldo le sirvió para mejorar la opinión de Pellegrini.
Y quedan otros casos más de futbolistas sin demasiado futuro en el Real Madrid, como los holandeses Rafael van der Vaart o Royston Drenthe. Diferente es la situación del español Alvaro Negredo, un goleador joven y muy cotizado que estudia buenas ofertas.