La Cordillera de los Andes pierde altura

Se da en el sur de Mendoza y en el norte de Neuquén. De esta manera, el cordón montañoso no está tan quieto como parece

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Antes se creía que los Andes eran producto de un levantamiento ocurrido hace 12 millones de años, pero ahora se sabe que son más antiguos y que no crecen en forma continua

, sino que tienen pulsos de ascenso. Lo curioso es que

la elevación de los Andes no es uniforme, porque algunos segmentos ascienden, mientras que otros se desploman, 

afirma un trabajo del equipo de geólogos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.



Esos escalones indican que los Andes están descendiendo

. Por ejemplo,

en el embalse del río Atuel, cerca de San Rafael, hay una pared natural, labrada en la roca, que forma una de esas cicatrices del desplome de la Cordillera. Además, en esas discontinuidades puede aflorar lava

. Una muestra de ello es la Payunia, en el sur de Mendoza, en el departamento de Malargüe, que posee más de 800 conos volcánicos.



Por otro lado

, la gran cantidad de conos volcánicos y su baja altura es algo característico de zonas que se están fracturando,

porque el magma se dispersa en esas fallas y se distribuye generando pequeños centros.


 

El primer levantamiento de los Andes se habría registrado hace unos 120 millones de años

;

otro, hace 90 millones

; el siguiente,

hace 35, y el último, hace 12 millones de años

. Tras largas etapas de estabilidad, hubo períodos en que los Andes se derrumbaron, según los expertos.


 

La causa del derrumbe está asociada con el ángulo con el cual el fondo oceánico del Pacífico se introduce por debajo de la placa continental de América del Sur

. Hay períodos en que el plano de subducción es casi horizontal, lo que coincide con una etapa de levantamiento. En otros, el plano tiende a ser más vertical de ntre 30 y 45 grados, lo que genera el desplome de la Cordillera.



Esa subducción del fondo

oceánico bajo el continente sudamericano

se puede visualizar mediante el estudio de las ondas sísmicas

, cuya velocidad depende, entre otras cosas, de la rigidez de los materiales, que tiene que ver con su temperatura.


 

En el proceso de subducción, los materiales que se generan en la superficie se sumergen a mucha velocidad unos 6-7 centímetros por año y están mucho más fríos que el manto que los circunda

, lo que incide en la velocidad de las ondas sísmicas. Midiendo esa velocidad se puede visualizar el material que está cayendo hacia el interior de la Tierra y, en consecuencia, el ángulo que forma.


 

Con información de la trayectoria y velocidad de las ondas sísmicas,

proveniente de sismos naturales o inducidos mediante golpes producidos en la superficie,

los investigadores pueden relacionar las cicatrices del terreno con lo que sucede a grandes profundidades

. Así pueden inferirse ciertas características de la corteza terrestre que inciden en el ángulo del plano de subducción según informa el diario

La Nación

.


 

Lo cierto es que en Neuquén y en el sur de Mendoza los Andes están en descenso,

y en esa región el ángulo de subducción de la placa oceánica, que hace 12 millones de años era horizontal, ahora posee entre 30 y 45 grados.

En cambio, en el norte de Mendoza y San Juan el plano es casi horizontal, y la región está en pleno ascenso

. En otras palabras, el levantamiento andino no es un proceso uniforme, sino que se encuentra segmentado por latitudes.