como parte de un proceso de nacionalización de activos de contratistas que inició este mes el gobierno del presidente Hugo Chávez para incrementar el control estatal en la industria petrolera.
Empresas tales como el consorcio Simco, Alloys CA, Aqua Services CA, Brucciani & Paltrinieri CA (Brupalca), Flag Instalaciones SA, Folchi Maritimo Compañía Anónima (Formarca), Polux Servicios Sociedad Anónima, Supply Diving de Venezuela CA (Sudivenca), Terminales del Lago CA, y Transemil CA, quedaron afectadas por la medida, informó el gobierno en una
que fue difundida el miércoles.
La corporación internacional Wood Group, que tiene una participación de 49,5% en Simco, dijo a inicios de mes que la corporación estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) tomaría sus activos en Venezuela tras haber sido notificada que había incumplido el pago de unas deudas.
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En el texto de la resolución se prevé que la corporación estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), o la filial que ella designe, pasará a "tomar
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Asimismo se contempla que las autoridades procederán a realizar una evaluación de las instalaciones, bienes y equipos afectados, y que "si de la referida evaluación se determinase que no existe interés en la toma de posesión de los servicios de (la) empresa o sectores y bienes enunciados anteriormente quedará sin efecto su afectación".
El gobierno informó la semana pasada la toma de 39 empresas petroleras que operan en el occidental Lago de Maracaibo y de dos proyectos de compresión de gas de la estadounidense Williams Companies Inc. en el estado oriental de Monagas.
Chávez dijo el 8 de mayo que su gobierno nacionalizó "60 empresas", y tomó el control de 300 lanchas, una planta de tratamiento de inyección de agua, y 39 terminales de actividades acuáticas pertenecientes a contratistas petroleras que operan en el Lago de Maracaibo.
De igual forma se anunció que 8 mil trabajadores del sector privado petrolero serían absorbidos por el gobierno.
El mandatario afirmó que la toma de los activos de las contratistas petroleras permitiría una reducción de "20%" en los costo de producción del petróleo, y ayudaría a bajar en "500 millones de dólares" los gastos de PDVSA al año.
El proceso de toma de activos y servicios de empresas petroleras por parte del Estado venezolano coincide con algunos problemas de demora en los pagos que viene enfrentando PDVSA desde el año pasado con contratistas locales y extranjeras, que ha llevado a algunas como las estadounidenses Helmerich y Payne (H&P) y Ensco a suspender operaciones.