La historia mundial del golf tiene, a partir de este domingo, un lugar destacado para Ángel Cabrera, luego de que el cordobés ganara el primer Masters de Augusta de su vida pero, sobre todo, el primero que queda en manos de un jugador latinoamericano en 75 años de historia.
Cabrera, que en 2007 había ganado el US Open en el Oakmont Country Club por un golpe de ventaja sobre Tiger Woods, el número 1 del mundo y uno de los mejores jugadores de todos los tiempos a quien también se impuso este domingo por la tarde, al igual que por sobre Phil Mickelson.
Cabrera se mostró nervioso en el transcurso de los primeros 9 hoyos, pero siempre se mantuvo en el podio de los que terminarían luchando hasta el final, sobre todo en la "definición real" final que comprendió los últimos 5 hoyos del recorrido regular, tras los cuales el cordobés terminó dentro de un triple empate junto a Chad Campbell y Kenny Perry, luego de que éste último cometiera sendos bogyes en los útlimos dos hoyos, terminando los tres con 276 golpes.
El primero en quedar eliminado en el trío fue Chad Campbell quien fue el mejor perfilado para quedarse con el título pero cedió ante la tensión al hacer un bogye (un golpe más del permitido).
La definición se estiró hasta el hoyo 10, de 495 yadas. Allí, Perry se mostró nervioso y sobrepasado ante la magnitud de la posibilidad que tenía entre las manos, y tras un disparo que sobrepasó en gran medida el green, le dejó a Cabrera la gran chance que terminó por concretar.
El argentino tuvo un gran golpe en el tee de salida, y luego de que Perry fallara en los tiros por aproximación, Cabrera útilizó dos putts que terminarían por colocarlo en la historia grande del golf y del deporte mundial.
Tras la victoria, Ángel sólo pudo decir: "Es el momento más felíz de mi vida".
El desempeño de Andrés Romero
Mientras tanto el otro argentino de la competencia, el tucumano Andrés Romero presentó una tarjeta de 77 golpes y, con un total de 298, igualó el cuadragésimo noveno lugar del Masters de golf de Augusta con el estadounidense Rocco Mediate.
Tras su desempeño, Romero afirmó: "Jugué muy mal. El triple bogey del (hoyo) 4 me sacó de juego y todavía me quedaba un montón para terminar. La verdad que anduve muy mal en la cancha. El primer día hice 69 con 23 putts, metí dos de afuera, pero fallé mucho el campo y lo pagué caro".
Romero lamentó no haber podido jugar bien el fin de semana: "La verdad que es una lástima no haberme podido despedir bien, pero estuve muy inseguro. Quiero tirar un draw y me sale un fade. Quiero tirar un fade y me sale un gancho", se molestó.
"La verdad es que es la primera vez que experimento esta sensación de tanta inseguridad de mí mismo. Esto no es una cuestión de práctica porque allí pego bien. El problema es cuando salgo a la cancha. Espero que se me pase rápido".
Respecto a sus próximos pasos, Romero dijo: "Ahora vuelvo a Argentina para jugar el Abierto del Centro y luego retorno a Estados Unidos para participar en tres torneos, el primero de ellos en Nueva Orleáns, donde defenderé el título. Espero haber recobrado parte de mi juego para entonces".