Con 27 años y un pasado con la camiseta de Boca, Jonathan Fabbro es una de las figuras del Guaraní, el rival del conjunto argentino esta noche por la Copa Libertadores, a las 21:30 en La Bombonera.
Fabbro es, también, uno de los mejores jugadores de su equipo, pero sus compañeros no lo quieren debido a que cuenta con privilegios de los dirigentes y, en ocasiones, hace lo que quiere.
Una vez llevó a una mujer a la concentración y en otra le pegó unos trompazos a un juvenil que lo marcó en una práctica.
A raíz de estas situaciones un grupo de compañeros decidió distanciarse de él y declararse en rebeldía. Pero los directivos siguieron apoyándolo. Es más, a cinco de los rebeldes se los separó del plantel.
Pero días atrás las cosas cambiaron cuando se le aplicó una sanción y se le abrió un sumario.
Ricardo Ledesma, el jugador golpeado durante el entrenamiento, se quejó abiertamente: "Fabbro, tras el incidente, me ha dicho muchas cosas. No sé por qué le dan tanto privilegio, se sobrepasa en todo, arruina el grupo y por su culpa se desmanteló el plantel en un buen momento".