El avión es el bombardero cuatrimotor Avro Lincoln MK II, matrícula BO-019, perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina, que desapareció el 22 de marzo de 1950, cuando volaba entre las ciudades de Río Grande y Ushuaia.
Partes del avión y restos óseos de sus tripulantes fueron hallados por turistas en el fiordo Parry, del sector chileno de la isla de Tierra del Fuego, según confirmaron fuentes d ela Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile (DAGC) al diario porteño La Nación.
Los primeros restos del avión habían sido hallados en el ventisquero Cuevas, en la cordillera e Darwin, en 1983. Sin embargo, la mayor parte de los restos de la aeronave y de los tripulantes, fueron encontrados cuando están a punto de cumplirse 59 años del vuelo original por una expedición turística.
El avión había sido utilizado por la Real Fuerza Aérea británica en la Segunda Guerra Mundial y vendido a la Argentina en 1950. En la fecha del accidente, el bombardero había despegado junto a otros dos aviones similares de la base de Río Gallegos, con el capitán Bautista Faustino Mendioroz como comandante. Sin embargo, el mal clima obligó a las naves a regresar a la base. Dos de los bombarderos lograron su objetivo, pero el avión de Mendiorozo se estrelló contra el glaciar y sus restos quedaron esparcidos por un área de unos 300 metros.