Algunos famosos en la segunda fila recurrieron a colores potentes: la modelo alemana Heidi Klum optó por un rojo brillante con enormes pendientes, Natalie Portman eligió rosa chicle y la joven revelación Freida Pinto (
) apareció en un vestido de John Galliano azul potente sobre la alfombra roja.
Sobre la alfombra roja la actriz había revelado antes que se trataba de un vestido
, de 60 años. Eso sí: con su cabello recogido y el flequillo, la española de 33 años se veía quizá un poco anticuada.
Menos reserva mostró la joven Miley Cyrus con su vestido de Zuhair Murad decorado de forma demasiado lujosa. La falda consistente en diversas capas con abundantes bordados de plata parecía sobrecargada.
La tela rodeaba su cuerpo en numerosos pliegues como en abanico. Con una larga cola, Tomei figuró entre las estrellas más extravagantes de la gala.
Menos llamativa pero igual de encantadora estaba la ganadora de la noche, Kate Winslet. Recibió su Oscar a la mejor actriz en un vestido azul oscuro decorado con flores negras del taller de Yves Saint Laurent. Lo combinó con joyas de Chopard.
Meryl Streep vistió un vestido tan sofisticado como elegante en verde oliva de Alberta Ferretti, con los hombros al descubierto y una tela drapeada.
Casi no hubo deslices en la moda de la 81 entrega de los Oscar. Un poco fuera de lugar estuvo quizá el atuendo de Sophia Loren, un vestido amarrillo apagado, que exhibía dramáticamente sus pechos.