Desde entonces, los telespectadores británicos tratan de averiguar las razones de este misterio, que dejó atónita a la audiencia.
Únicamente, se podía escuchar con nitidez su agitada respiración. Por ello, la cadena se vio obligada a interrumpir el boletín que estaba ofreciendo, después de que la periodista se mantuviera unos segundos de silencio, sólo rotos por sus jadeos.
La versión oficial de la cadena es que hubo un malentendido con la hora de emisión del programa, lo que provocó que la joven casi llegara tarde a la locución de la pieza.
Read more!
Read more!