Boca y Tigre tienen un grave problema de cara a la final del martes: en ambos hay dos jugadores que llegaron a las cinco amarillas y por lo tanto no podrán salir a la cancha.
Sin embargo, el problema perjudica más a los de Victoria, ya que no tienen el mismo recambio que los de Carlos Ischia.
Bien se sabe que la falta de Daniel Islas, el mejor arquero del campeonato, en el conjunto del norte bonaerense puede ser fundamental.
Es que Islas tuvo actuaciones brillantes que fueron decisivas para que Tigre tomara envión no sólo en el tramo final del torneo anterior, sino también para evitar que el miércoles, por ejemplo, San Lorenzo ganara por una diferencia mayor al 2 a 1 final.
Tigre tampoco podrá contar con Diego Castaño, otro hombre fundamental en el rendimiento del grupo.
Del lado de Boca las ausencias también son notorias, sobre todo porque una de ellas será la de Juan Román Riquelme, el jugador más influyente del equipo.
Ayer recibió su quinta amarilla, que no la merecido, pero no obstante no podrá jugar el martes.
El otro ausente es Fabián Vargas, un hombre que a lo largo del Apertura se afianzó como una de las figuras del plantel, tal vez junto a Riquelme y Sebastián Battaglia, que tiene cuatro amarillas y ayer por la tarde no fue amonestado; en ese caso se hubiese sumado al lote de ausentes.