La fragata tuvo que suspender de forma abrupta su viaje de instrucción y el Ministerio de Defensa ya ordenó una auditoría interna sobre las licitaciones de las últimas reparaciones en la nave de la Armada. De esta manera, se cancelaron las escalas en Chile y Uruguay.
Por las graves averías, el alto mando decidió emprender un arribo forzoso a Valparaíso para realizar una reparación provisoria y continuar viaje donde se encuentran las estatales chilenas Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), dedicadas a la reparación y a la construcción de buques de guerra.
Según fuentes oficiales, el problema que obligó la apertura de la vela se encontraría en la popa de la nave, en la salida del eje y junto a la conexión con la hélice. La fragata está propulsada por dos motores alemanes MAN de 6 cilindros de 1.200 HP cada uno, acoplados a un solo eje, que es el que hace girar la hélice.
La ministro de Defensa, Nilda Garré, y el jefe naval, Jorge Godoy, mostraron su preocupación por el incidente en el mar chileno y ya pusieron en marcha las partidas necesarias para una rápida solución de la avería en las costas trasandinas.
El desperfecto de la Fragata Libertad se produce pocos meses después que el rompehielos Almirante Irizar, otro buque insignia, sufrió un incendio por una avería y tuvo que ser remolcado hacia el puerto de Buenos Aires, donde llegó a principios de setiembre.
La versión oficial
La Armada Argentina informó que la Fragata ARA Libertad prosigue con su viaje de instrucción 2008, manteniendo su arribo al puerto de Buenos Aires en la fecha prevista, el 6 de diciembre.
El itinerario del buque escuela fue ligeramente modificado, incorporando una nueva escala en su viaje alrededor del mundo (Punta Arenas en Chile) y cancelando el paso por Tahití e Isla de Pascua. Mantiene asimismo su arribo en las fechas planeadas a los puertos de Valparaíso y Montevideo.
La fragata tuvo un problema técnico que no interfiere con su capacidad para propulsar a máquina, ni afecta de modo alguno la seguridad de su tripulación ni de la navegación, prosiguiendo con las actividades rutinarias a bordo. Este tipo de contingencias son habituales en una navegación de más de 8 meses de duración alrededor del mundo.
Uno de los objetivos del viaje de instrucción de este buque escuela es navegar la mayor cantidad posible del tiempo a vela, para formar a nuestros guardiamarinas en las artes del mar.