Decepción argentina por el fracaso en la Ronda de Doha

 

Guardar
 NA 162
NA 162

El Gobierno había anticipado el derrumbe de las negociaciones por falta de voluntad de las naciones desarrolladas. En el discurso en la OMC, el canciller Jorge Taiana pidió "volver a las fuentes" y una "discusión horizontal".
 
El canciller argentino Jorge Taiana aseguró esta mañana, al hacer uso de la palabra en la clausura de la frustrada reunión ministerial de la Ronda de Doha para el desarrollo, que el desafío de todos los países es "volver a las fuentes de las que no debimos apartarnos".

"Tenemos la obligación de aportar liderazgo y voluntad sobre bases realistas que reconozcan los límites políticos que cada uno tiene. Estamos seguros que con ese cambio de actitud y las correcciones y mejoras a las propuestas de modalidades que hemos sugerido, podremos avanzar con determinación hacia la fase final de la Ronda y cumplir con el objetivo de promover el desarrollo que nos hemos fijado en Doha", continuó en un encendido discurso. 

El jefe de la diplomacia argentina reiteró así en el discurso de clausura luego de 9 días de frustrantes reuniones a nivel ministros en Suiza, la postura de nuestro país: "Esperábamos alcanzar beneficios concretos de mejoras para nuestro comercio internacional, ya que esta era la Ronda para el desarrollo de los países como el nuestro".

"Desde hace mucho tiempo venimos señalando desde la Argentina que varios aspectos de los borradores no estaban equilibrados y que había por parte de los países desarrollados muy poca disposición a hacer concesiones en comercio; al tiempo que tenían mucha ambición en solicitar beneficios para ellos".

Taiana reiteró que "la Argentina seguirá trabajando arduamente como lo ha hecho hasta ahora, incluyendo la participación activa en las reuniones formales e informales y mediante la presentación de propuestas, individualmente o en conjunto con otros países y grupos de negociación. Estamos comprometidos con el sistema multilateral de comercio, porque creemos que sus reglas y disciplinas permiten brindar previsibilidad a las relaciones entre las naciones y estimular el proceso de inversión, particularmente en los países en desarrollo. La ausencia de esas normas se traduciría en el reino del más fuerte y en la agudización de conflictos".

El canciller argentino también, después de tantos esfuerzos a lo largo de estos 7 años de negociaciones, lamentó  "no hayamos podido llegar a la aprobación de las modalidades de Agricultura y Bienes no Agrícolas, conforme a una estructura y contenidos basados en el Mandato Negociador, en los acuerdos ministeriales, en particular los de Hong Kong, y en los principios que dieron lugar a que a la Ronda Doha se la denominara Ronda del Desarrollo".