En un repentino cambio que sugirió que finalmente se estaba superando el estancamiento de la última semana, los ministros empezaron a hablar de un posible éxito en las conversaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC). "Se hicieron avances, sí", dijo el responsable comercial de la Unión Europea, Peter Mandelson, a los periodistas.
Mandelson dijo que se había hecho progreso en la mayoría de las áreas de las charlas, que se centran en los movimientos para abrir el comercio agrícola y de productos industriales. Cuando le preguntaron si estaba al alcance un acuerdo final, Mandelson respondió: "es posible, es posible".
El portavoz de la OMC Keith Rockwell dijo que habían surgido nuevas ideas entre los países ricos y pobres, en cinco horas de negociaciones entre las siete naciones, y que se enviarían a un encuentro de ministros de 35 países.
Cambio de expectativas en pocas horas
"Han surgido algunas señales muy alentadoras de avances, algunas ideas muy interesantes", dijo Rockwell a los periodistas. Poco antes, el propio director general de la OMC, Pascal Lamy, había advertido que las conversaciones en la extensa ronda de Doha se arriesgaban a colapsar hoy si los miembros no lograban reducir sus diferencias, después de la intransigencia del jueves.
"Esta es la dura realidad (...) la situación es crítica, oscilando entre el éxito y el fracaso", dijo el responsable de la OMC, Pascal Lamy, a los delegados, de acuerdo con su portavoz.
"Se acaba el tiempo y las próximas 24 horas son cruciales". Los ministros de comercio de todo el mundo han hecho pocos avances desde que el lunes empezaron las discusiones destinadas a salvar la largamente aplazada Ronda de Doha, que busca liberalizar el intercambio por medio de una reducción de los aranceles de importación y de los subsidios distorsivos.
Mandelson ha descrito el encuentro del viernes entre los ministros de Australia, Brasil, China, la UE, India, Japón y los Estados Unidos, como una oportunidad para un intento final destinado a zanjar las diferencias.
Las economías emergentes como Brasil e India han criticado a los Estados Unidos y la Unión Europea por no ofrecer recortes de subsidios y en los aranceles de importación para el sector agrícola lo suficientemente amplios.
Tanto Washington como Bruselas dicen que han cedido terreno en las conversaciones y que esperan que los países en desarrollo hagan concesiones en la apertura de sus mercados a las importaciones de productos manufacturados y servicios. El ministro de Comercio de India Kamal Nath frustró el jueves a otros negociadores de la OMC cuando dijo: "en mis bolsillos, no tengo nada para dar".