A nivel general, son al menos 456 mil los chicos de entre 5 y 17 años que se desempeñan en alguna actividad laboral, siendo las tareas en negocios, talleres o cosechas las más frecuentes con el 27% de los casos, seguidas por la recolección de papeles y cartones con el 13,8 por ciento.
Los datos- que se desprenden de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), realizada por el Ministerio de Trabajo junto con la OIT y el Indec en 2006 y basada en cifras de seis provincias, que acaparan el 50% de la población infanto-juvenil- fueron recordados al conmemorarse hoy el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil.
En la actualidad, el Ministerio está procesando los datos de dos nuevas provincias relevadas: Misiones y Córdoba.
En tanto, hasta lo que se conoce por la encuesta, el 25% de los adolescentes trabajadores relevados no asiste a la escuela, pero en las zonas rurales ese porcentaje llega al 62% y en las ciudades al 21 por ciento.
En cuanto a los niños de 5 a 13 años que trabajan en reas rurales, el 10% abandonó los estudios o nunca los inició, mientras que el 30% repitieron. En el caso de los jóvenes, la cifra abarca al 43% de los adolescentes trabajadores, cuando entre los que no desarrollan tareas laborañes repitió el 26 por ciento.
La normativa argentina prohíbe el trabajo de los niños por debajo de los 14 años, realidad que es diariamente vulnerada por factores relacionados con la pobreza que impulsan a muchas familias a utilizar toda la fuerza laboral para lograr la subsistencia, explican los expertos.
Pero también existen "condicionantes culturales que naturalizan e invisibilizan el trabajo infantil, como sucede con el que se desarrolla en el sector agrícola", advierte el titular dle Ministerio de Trabajo, Carlos Tomada.
De acuerdo al ministro, los niños en el mundo agrícola "realizan tareas riesgosas, debido a la manipulación de herbicidas y pesticidas, o al uso de maquinaria pesada y/o instrumentos cortantes. También, se ven afectados por adversidades climáticas y a causa de las extenuantes jornadas laborales. Estas tareas las realizan tanto en el ámbito doméstico cuanto en las explotaciones agropecuarias".
Por eso, para las autoridades la eliminación del trabajo infantil aparece como un objetivo "alcanzable, siempre y cuando se le atribuya un rol esencial e integral en las políticas públicas".
En ese sentido, Tomada recordó el convenio firmado el año pasado entre la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti), la Secretaría de Empleo y el Ministerio de Educación de la Nación que prevé que los niños que trabajan dejen la actividad y se reintegren o permanezcan en el sistema escolar, recibiendo respaldo pedagógico y económico a través del Programa Nacional de Inclusión Educativa.
En tanto, a sus padres se les ofrecerá capacitación laboral por medio de los distintos programas de empleo de la cartera de trabajo.
En el marco de este convenio, hasta el momento casi 14 mil niños de distintos puntos del país que trabajan serán cubiertos por estos beneficios en los próximos días.