Un artista que se siente cómodo lejos de los museos y las galerías

El pintor británico Julian Beever, artista que se destaca por hacer pinturas tridimensionales en las calles, llegó a la Argentina. Galería en video de sus sorprendentes obras

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"No creo que en otro lugar sea tan famoso como acá. Me sorprendió mucho la respuesta de la gente", comentó Beever en declaraciones a Noticias Argentinas. El artista destacó que expone su trabajo "en la web y no en museos", con los que -afirmó- no quiere "saber nada".

"Internet no depende de críticos de galerías, ni de gente con influencias y por eso estoy orgulloso de ser conocido por esa herramienta de comunicación", mencionó.

El artista inglés, que durante cuatro días realizó un dibujo callejero para promocionar una campaña de telefonía movil consideró que "existen muchas obras que no tienen valor intrínseco y que son promocionadas por el mercado".

De todas maneras, pese a su fastidio con la forma en que se comercia el arte, agradeció haber nacido en "en esta época tecnológica", ya que gracias a Internet personas como él pudieron difundir sus pinturas y "llegar al público de manera masiva".

Beever practica una modalidad de dibujo callejero basado en una técnica de origen griego denominada "anamorfis", que crea una ilusión óptica y desafía a las leyes de la perspectiva.

Su inquietud por conocer y pulir esta técnica le surgió desde chico, cuando tuvo la oportunidad de ver "Los Embajadores", de Hans Holbein, cuadro donde la cuerda rota del laúd y la calavera aparecen como imágenes distorsionadas, que sólo pueden ser vistas desde un ángulo específico, igual que los dibujos de Beever.

"Cuando era chico vi el famoso cuadro de Holbein ´Los Embajadores´ y no podía encontrar a la calavera, por más que la buscara. Me paraba en el punto correcto, pero miraba el objeto equivocado", recordó.

Desde hace 15 años se dedica a pintar dibujos en el pavimento con la técnica de "anamorfis", que ya realizó "en unos 18 países distintos".

La particularidad de sus pinturas es que son hechas con tiza, elemento que según él permite dibujar rápido y "se puede borrar si molesta".

"Dibujo con tiza porque es rápido y temporal. Puedo dibujar en un lugar público, si molesta se puede borrar y esa creo que es la diferencia que tienen estas piezas con el graffiti. Uno no está haciendo vandalismo en ningún lugar", explicó.

De todas maneras, dejó en claro que no está en contra de expresiones artísticas como el graffiti, pero sí de quienes sólo dañan las paredes.

"Yo no hago graffiti y no estoy en contra de esa forma de hacer arte. Me gusta, pero si me pintan mi casa con inscripciones me molestaría, porque me enoja el vandalismo", indicó.

Por otro lado, Beever sugirió como una buena propuesta para fomentar el arte en la ciudad de Buenos Aires "que las autoridades permitan pintar más calles", aunque aclaró que dichas obras tendrían que ser hechas en tiza, "para que todas las semanas pueda pintar un artista distinto en el mismo lugar".

Con respecto a su estilo de pintura en un principio la calificó como "realista, aunque lejos del realismo como se lo entiende en las galerías".

"Es difícil encasillar un estilo en determinada categoría. Puede haber un poco de naturalismo de los pre-rafaelistas en mis pinturas, también pinté temáticas de comic y ahí me dirán que estoy cerca del Pop Art, aunque no lo creo", precisó.

"Me considero un pintor versátil, por la variedad de estilos que abarco. Pero si tuviera que elegir una línea que me gusta y disfruto mencionaría al impresionismo", agregó.

El británico destacó a "Claude Monet", al que se refirió como "el maestro", para luego enumerar a "Durero, famoso artista del Renacimiento alemán, Holbein, Rembrandt, Friedrich y Pieter Bruguel", de quien comentó que "El triunfo de la muerte" lo sorprendió cuando era chico.

"De los ingleses me gustan John Constable, famoso pintor de paisajes. Gran Maestro. Joseph William Turner también es interesante", indicó.

Vincent Van Gogh fue una referencia obligada a la que mencionó como "brillante", aunque distinta fue su apreciación al momento de hablar de Pablo Picasso y Salvador Dalí.

"Van Gogh me gusta. Es como hablar de los Beatles, siempre te gustan. De Picasso rescato su primero y segundo período de cubismo, pero lo que hizo después lo tiraría a la basura. En cambio Dalí me disgusta, creo que es un artista para adolescentes, con una técnica floja y que solía caer en cliches", argumentó.

Artista de 47 años de edad, que vive en "en los acantilados blancos de Dover", en el sur de Inglaterra, pintó en las principales capitales del mundo desde una pileta de natación, pasando por un pozo lleno de gente, una cascada, una botella gigante o una tubería de agua, todo sobre un mismo plano, para
generar el asombro de los transeuntes.

La próxima escala de Beeber será "Seúl, en Corea, para pintar para otra empresa" y seguir sorprendiendo con sus dibujos en tercera dimensión.

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