En Palermo y Colegiales, les ganaron a las altas torres

Una iniciativa de los vecinos se impuso en la Legislatura porteña para que no se construyan torres de altura en esa zona. Pretenden que no se altere la fisonomía de unas 130 manzanas en esos barrios

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Una iniciativa de los vecinos se impuso en la Legislatura porteña para que no se construyan torres de altura en esa zona. Pretenden que no se altere la fisonomía de unas 130 manzanas en esos barrios
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Finalmente, luego de una ardua discusión en la Legislatura porteña, los vecinos de los barrios de Palermo y Colegiales lograron que sus calles no se vieran afectadas por la construcción de altas torres.

El caso es similar al que resolvió que no se levantaran edificios de altura en Coghlan y Caballito, también medida impulsada por asociaciones vecinales. Así, los habitantes de estas zonas de la Ciudad de Buenos Aires, lograron que se viera frenado definitivamente el boom de rascacielos.

Los legisladores porteños definieron nuevas alturas en las obras, delimitadas por las avenidas Federico Lacroze, Juan B. Justo, Córdoba y Santa Fe y las vías del Mitre.

En ese espacio de la Ciudad, la altura promedio para construir edificios bajará en un 40 por ciento.

La nueva ley ordena que sólo se permitirán construir torres de hasta ocho pisos en las avenidas o "corredores", y casas de no más de nueve metros de altura en las calles internas de Palermo y Colegiales.

La Legislatura considera "corredores" a la calle Humboldt y a las avenidas Dorrego, Niceto Vega, Juan B. Justo, Córdoba, Federico Lacroze.

"El criterio fue que las alturas quedaran debajo de los corredores" marcados por las principales arterias de los barrios, detalló el legislador Álvaro González, por Radio 10.

"Hoy, la avenida Juan B. Justo podrá tener construcciones de hasta 29 metros, cuando hasta ahora se autorizaba construir hasta 55 pisos", señaló González. "Hemos bajado un 40% la cantidad constructiva", acotó.

Por su parte, el legislador de PRO, Diego Santilli explicó que se trata de "unificar el barrio, dándole una composición homogénea, sin alterar derechos adquiridos. La morfología del barrio tiene una nueva dimensión".

También coincidió con que "ganaron los vecinos" por la iniciativa de restricción de las alturas de las construcciones en los barrio.

Asimismo, Santilli instó a "buscar una definición integral para todos los vecinos", a través de la aprobación del plan urbano ambiental, "para ordenarlo definitivamente".