En la mañana del 2 de diciembre de 2004, Diego Omar Pérez, que alquilaba un cuarto a dos ancianos en el barrio Villa Barceló, Partido de Lanus habría protagonizado uno de los crímenes más brutales contra mayores que se recuerden.
Vivía en el mismo terreno que las víctimas, una pareja de jubilados cuyos nombres no trascendieron, pero al fondo. Y, según lo consideró hoy un Tribunal Criminal de Lomas de Zamora, el inquilino habría dado muerte a los propietarios de una manera muy particular.
A la mujer, "la habría matado en el baño de la pieza que alquilaba, aplicándole varias heridas cortantes y un golpe en su cabeza que le fracturó el cráneo", explicaron a Infobae.com fuentes cercanas a la investigación.
Al hombre "le efectuó con un cuchillo numerosas lesiones cortantes en el cuello y en el pecho, mientras estaba en la cama de su dormitorio, lo que determinó su deceso".
"Luego, de cambiarse las ropas ensangrentadas, Pérez contrató un flete, con el cual consiguió llevarse casi la totalidad de las pertenencias de la pareja, bienes personales y electrodomésticos", se amplió.
Durante el debate, el Fiscal de juicio, Pablo Pando, logró demostrar además, que en el caso de la víctima, "las lesiones que le produjo el delincuente fueron innecesariamente crueles e inhumanas, determinándole un sufrimiento desmedido".
La Defensa particular, argumentó un estado de inconciencia de su defendido, motivado en su historial de vida, apegado al consumo de alcohol y drogas.
El Tribunal Criminal Nº 8 de Lomas de Zamora descartó de plano tal propuesta de inimputabilidad y le impuso a Pérez, la pena máxima de prisión perpetua.