Un índice regional de las bolsas asiáticas registró el viernes un récord, impulsado por las acciones de compañías de materias primas, aunque la Bolsa de Tokio perdió fuerza tras alcanzar su nivel máximo en seis semanas en la sesión previa.
Las esperanzas de una política monetaria estadounidense más blanda, combinada con señales de un sólido crecimiento generalizado ha provocado que los inversores vuelquen sus fondos en acciones y materias primas, con el precio del crudo aproximándose a su récord de 83,90 dólares por barril .
El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas <.MIAPJ0000PUS> tocó un máximo histórico a 534,99 puntos, y se mantenía cerca de ese nivel con un alza del 0,68 por ciento.
El referencial ha ganado alrededor de un 12 por ciento en septiembre y se encamina a su mayor subida mensual en 8 años.
Los precios de las materias primas apoyaban la subida de las acciones, luego de que el precio del trigo estadounidense tocara niveles máximos por segundo día consecutivo el jueves y mientras el cobre trepaba a máximos de 10 semanas por compras de fondos de inversión.
El promedio Nikkei de Tokio <.N225> cerró con una pérdida del 0,3%, con el retroceso de las acciones de compañías financieras contrarrestando la subida de las exportadoras como Canon Inc <7751.T>.
El flujo de fondos hacia Japón era en parte guiado por compañías e instituciones que cierran el viernes sus libros contables para la mitad del año fiscal en el país.
Las acciones en China <.SSEC> treparon a un máximo histórico y registran una ganancia en lo que va del año del 108%. Los inversores no prestaron atención a las medidas de Pekín para ajustar los préstamos para bienes raíces.
El indice Hang Seng de Hong Kong <.HSI> subia un 0,47 %, mientras que el referencial australiano <.AXJO> ganó un 0,6% tras haber tocado un récord intradiario más temprano por segunda sesión consecutiva.
El índice MSCI de acciones en mercados emergentes <.MIEF00000PUS> tocó un nuevo máximo tras trepar un 0,4 por ciento.
El índice ha ganado más de un 11 por ciento en septiembre, respaldado por los inversores extranjeros que están colocando sus fondos en China y Corea del Sur.
Las ventas de dólares por parte de los exportadores japoneses provocó un retroceso en la divisa estadounidense del 0,5 por ciento, a cerca de 115,05 yenes .
El euro se apreciaba a 1,4176 dólares , cerca de su máximo histórico a 1,4190 dólares registrado el día previo.