Renunció el senador envuelto en el escándalo sexual

Se trata del republicano Larry Craig, quien en junio fue detenido en un aeropuerto por un episodio de presunto intento de seducción a otro hombre. El legislador no recibió apoyo ni de su partido ni de Washington

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Esta renuncia no debe afectar el equilibrio de las fuerzas políticas en el Senado, donde los demócratas tienen 51 escaños contra 49 de los republicanos, toda vez que Craig será sustituido por otro miembro de su partido que nombre el gobernador del estado de Idaho (noroeste).

La renuncia terminó rápidamente con este nuevo escándalo sexual que socavó la postura moral del conservador Partido Republicano, y que amenazaba con afectar su desempeño en las elecciones presidenciales del año entrante.

"Es con tristeza y profundo arrepentimiento que anuncio mi intención de renunciar al Senado a partir del 30 de septiembre", indicó en una conferencia de prensa en Boise, Idaho, este senador ultraconservador que fue elegido al Senado durante tres mandatos.

"Pido perdón a mi mujer y a mi familia por lo que está sucediendo", afirmó.

Craig, de 62 años, fue detenido en Minneapolis (Minnesota, norte) en junio por un policía de civil en un baño público masculino mientras al parecer intentaba establecer un contacto sexual.

El veterano legislador se declaró culpable el 8 de agosto, pagó una multa de 500 dólares y obtuvo una sentencia de 10 días de suspensión.

El incidente recién salió a la luz en un informe de un diario de Washington el 27 de agosto, y condujo a un acalorado debate sobre la moralidad y la hipocresía en el conservador partido, al tiempo que se multiplicaban los pedidos para que Craig renunciara.

Craig, quien ha representado a Idaho en el Capitolio por 27 años, reiteró tras conocerse el escándalo que no hizo nada malo y que no es gay, y que se declaró culpable en un intento por ocultar el vergonzoso incidente.

El senador no repitió este sábado sus alegatos, pero sugirió que refutar las acusaciones sería una distracción demasiado grande para su trabajo, en momentos en que los Estados Unidos enfrentan espinosos conflictos en Irak y Afganistán, donde mantiene tropas.

"No tengo mucho control sobre lo que la gente decida creer, pero claramente, mi nombre es importante para mí, y mi familia también es muy importante", indicó.

"En esta situación, proseguir con mis opciones legales, mientras continúo sirviendo a Idaho, sería una distracción injusta y no deseada en mi trabajo y para mis colegas en el Senado. Son tiempos serios de guerra y conflicto, tiempos que merecen la atención total del Senado y de la nación", destacó.

El caso del senador de Idaho, cuyo mandato terminaba en enero de 2009, removió al partido conservador, que ha tenido que enfrentar escándalos sexuales en los últimos tres años.

Los escándalos han creado polémica alrededor de la firme oposición de los republicanos a considerar leyes que otorguen derechos a gays en áreas como el matrimonio o trabajo en el ejército, y a la postura de muchos seguidores del partido que consideran que la homosexualidad es inmoral.

En 2004, el veterano legislador republicano Ed Schrock, casado y con un hijo, desistió de buscar la reelección luego de que se descubrieran cintas que supuestamente lo mostraban solicitando por teléfono los servicios de una empresa que se dedica a organizar encuentros entre homosexuales.

En septiembre de 2006, el representante Mark Foley, ferviente detractor de los abusos a niños, renunció por enviar mensajes electrónicos sugerentes a un pasante del Congreso.

El caso mostró también que los republicanos en el Congreso habían minimizado e inclusive encubierto la conducta de Foley.

También hace unas semanas el senador republicano David Vitter se disculpó porque su nombre apareció en la lista de una agencia de acompañantes.