ríe, juega, se divierte, hace bromas, se disfraza y, en líneas generales, descontractura el mensaje lleno de tensión que suelen reflejar los deportistas de alta competencia.
Es conocido en el circuito no sólo por ser el número tres del mundo y una de las mayores promesas del tenis mundial, sino también por ser el hombre (o el joven) que le pone diversión a las fiestas nocturnas que reúnen a los jugadores, en las que habitualmente
Como se ve en el video -subido a
, la comunidad online del tenis-, busca hasta los más mínimos detalles en sus colegas y luego los imita frente a cualquier cámara de video:
Tiempo atrás, durante una conferencia de prensa en Roland Garros,
simulando tener una gran panza. "Perdón David", se disculpó en aquella oportunidad, entre risas.
Ni siquiera el número uno del mundo, el suizo
, se ha salvado de sus bromas. Encima, ahora hasta se da el lujo de vencerlo dentro de la cancha. Como en el reciente Masters Series de Montreal, donde luego lo encaró: "Perdón Roger, pero no puedes ganarlo todo".
Sus propias palabras lo pintan de cuerpo entero: "Soy el tipo de persona que disfruta lo que hace, de estar en la cancha, rodeado de público. Amo el tenis. Trato de ser lo más positivo que puedo, y quiero seguir así. Hay algunos jugadores a los que les gusta sólo enfocarse en el tenis, evitar los discursos y todo eso, pero yo no soy así".