Critican la prisión domiciliaria del violador de 23 años

Desde la Asociación que asiste a las víctimas de las violaciones reclamaron "garantías" para las víctimas. Aseguraron que las causas para el arresto domiciliario "no se dan en ningún caso"

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Un motoquero de 23 años que gozaba de prisión domiciliaria fue detenido y procesado acusado de violar al menos cinco a adolescentes en inmediaciones de escuelas de Liniers, Villa Devoto y Villa Luro.

Este imputado había sido condenado en juicio oral en Morón por dos violaciones pero un juez de Garantías lo benefició con prisión domiciliaria hasta que quede firme el fallo, algo similar al caso el chofer de discapacitados que la semana pasada fue dejado libre por un Tribunal de San Isidro tras condenarlo a 16 años de cárcel.

En este sentido, desde la Asociación de Víctimas de Violaciones, la abogada Silvia Weksel cuestionó que el beneficio al violador de 23 años.

"El código es taxativo, las causas para el arresto domiciiliario no se da en ningún caso", señaló.
"Si el culpable recibe garantías, que pasa con la víctima, dónde están las garantías de la víctima", agregó.

El caso atañe a Maximiliano Roberto Di Consoli, que fue detenido el pasado 11 de junio por una brigada de la comisaría 42, que hacía dos años perseguía -junto al fiscal de instrucción Pablo Recchini- al violador de estudiantes secundarias de Liniers.

Di Consoli quedó identificado como el delincuente buscado cuando en el último hecho que le atribuyen -la violación en Liniers de una chica de 14 años- una testigo vio la chapa patente de su moto y con ese dato lo encontraron y detuvieron en un taller de motos ubicado en avenida Caseros al 3500.

Di Consoli ya fue procesado por el juez de instrucción 15, Rodolfo Cresseri, por cinco abusos sexuales agravados en los que las víctimas lo reconocieron en rueda de testigos e incluso en un caso su ADN coincidió con el del semen hallado en la víctima.

Pero es probable que el imputado en breve sea indagado y procesado por un sexto caso, que investigan el fiscal Recchini y el juez Federico Salvá, en el que la víctima, una chica de 20 años violada el 29 de septiembre pasado en Villa Devoto, no estuvo segura en el reconocimiento, pero el ADN también dio positivo.

Al margen de estos seis casos, Di Consoli es sospechoso de haber cometido al menos, 17 hechos entre diciembre de 2004 y mediados de 2007 por la descripción que dieron las víctimas y el mismo modus operandi.

La mayoría de las víctimas son estudiantes secundarias de 14 a 17 años, algunas de las cuales perdieron su virginidad en los ataques del violador, según confiaron fuentes de la investigación.

El agresor siempre actuaba de la misma manera: acechaba a sus víctimas en las inmediaciones de escuelas, las seguía con su moto, las abordaba con un elemento filoso en el cuello, las abrazaba, les decía que simularan ser su novia y las llevaba a algún pasaje donde les robaba y luego las sometía vaginal y analmente.

"Robo porque mi mamá está enferma y necesito comprarle remedios", era la justificación que les daba a las chicas antes de violarlas y mientras le sacaba dinero, celulares, MP3 o discman.

Según las fuentes, en esa causa fue condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de Morón, pero luego el Juzgado de Garantías 4 de ese departamento judicial lo sacó de la cárcel y le impuso una prisión domiciliaria que no cumplió como debía.

"Incluso, el asistente social y el psicólogo que debían controlarlo pasaban informes positivos al juzgado y decían que se estaba recuperando", dijo a Télam una fuente judicial.

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