En 1946 el fantástico ingeniero belga Dieudonne Saive tuvo una idea brillante que aún hoy perdura como una demostración de vigencia en las fuerzas armadas de todo el mundo.
Es que este visionario en "el arte de la guerra" pensó un fusil ligero, fácil de utilizar, práctico y con alto poder de fuego. Saive probó varios tipos de municiones para colocar en su invento, entre los que testeó calibres alemanes e ingleses. Finalmente se quedó con el propuesto por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el de 7.62x51 milímetros.
Según los expertos, su cartucho es su punto fuerte, dada la posibilidad que da para disparar en ráfagas, con un considerable alcance.
Es tanta la popularidad de este fusil que más de noventa países en el mundo lo tienen entre sus armas reglamentarias. Y muchas naciones incluso lo fabrican. Entre ellas, la Argentina, claro está. Incluso tuvo una participación por demás activa en la guerra por la soberanía de las Islas Malvinas.
Los Estados Unidos, a pesar de que no lo adoptó como fusil -prefirió el M14 o M16- de manera oficial, es uno de los destinos más concretos para su uso deportivo particular.
Sus características
País de origen: Bélgica;
Longitud: 1.016 milímetros;
Longitud de cañón: 533 mm;
Calibre: 7.62 mm x 51 mm;
Peso: 4,4 kilogramos;
Carga: 20 proyectiles;
Disparo: semi automático;
Miras: poste y diópter (de 100 a 600 metros).
Países donde se contruye: Australia, Austria, Argentina, Canadá, Gran Bretaña, India, Israel, Sudafrica y Bélgica.