La obra se llama 'Mi primera vez', y es una nueva producción teatral neoyorquina que pretende revolucionar el marcado. Los organizadores aseguran que hay un número limitado de entradas gratuitas, pero hoy se comprobará si quedan algunos jóvenes vírgenes en Nueva York.
Con la consigna de que "los vírgenes entran gratis", los productores de 'My first time' (Mi primera vez) quieren que las personas inexpertas en el ámbito sexual sean espectadores de excepción en esta obra, en la que cuatro personajes cuentan cómo fue su debut.
Así, antes de que se abran las puertas del teatro, los productores de la obra someterán a los supuestos "vírgenes" al poder de un hipnotizador, que determinará si los espectadores dicen o no la verdad sobre su castidad.
Los responsables de 'My first time' han calificado como un "detector de mentiras humano" a Sebastian Black, la persona que se encargará de detectar si alguno de los espectadores que quieren acceder gratuitamente al estreno miente acerca de su virginidad.
La obra se basa en las historias reales que personas anónimas escribieron en una página de internet que se creó en 1998 cuando faltaban bastantes años para que el fenómeno de los 'blogs' llegara a la Red.
En los casi diez años de existencia de la 'web', unas 40.000 personas de todo el mundo la han utilizado para explicar sus primeras experiencias sexuales, y las anécdotas que las marcaron.
Historias heterosexuales y homosexuales, absurdas y divertidas, incómodas y deliciosas, tienen cabida en los noventa minutos de un espectáculo escrito y dirigido por Ken Davenport.
Dos actores, Bill Dawes y Josh Heine, y dos actrices, Kathy Searle y Cydnee Welburn, son los encargados de tomar prestadas unas anécdotas que definen como "histéricas y desgarradoras" y darles vida sobre el escenario neoyorquino.