, afirma Bogumila Niewiadomska, encargada del mostrador de Pratulin, pequeña empresa polaca de indumentaria religiosa, en la octava edición de Sacroexpo, una de las ferias de accesorios católicos más importante de Europa.
Desde el lunes, más de
han propuesto sus productos a miles de curas, monjas y religiosos llegados de una veintena de países para renovar su armario o adquirir nuevos objetos para sus parroquias.
, explica el padre Ryszard Rozycki, un habitual de Sacroexpo que este año vino a comparar precios para comprar nuevos bancos para su iglesia de Kartuzy, al norte de Polonia, y que ha terminado comprándose una sotana isotérmica.
Uno de los artículos más caros de la feria es un carillón electrónico con más de 1.500 melodías en formato MP3. Cuesta
, "pero es diez veces más barato que comprar unas grandes campanas", señala Filip Horvat, de Horvat Elektronika, la empresa croata que vende el artefacto.