El ocaso de una diva alejada de los lujos y en prisión

Célebre por sus transgresiones y caprichos, Paris Hilton, la heredera más famosa del mundo, comprueba con amargura los rigores de la ley de los EEUU por sus desplantes permanentes

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Paris Hilton es el símbolo de la fama en el siglo XXI. Dueña de una gran belleza, que exhibe sin pudor en las situaciones más insólitas, incluso borracha o semidesnuda, la joven celebridad carece de todo talento, pero se jacta de su enorme fortuna frente a los flashes y cámaras de televisión que la siguen paso a paso.

Su atrevimiento le posibilitó reunir varios cientos de miles de dólares a través de campañas de publicidad, participaciones en filmes e, incluso, canciones.

Se estima que heredará una fortuna de u$s1.000 millones. La rubia se hizo conocida en un principio con la serie The Simple Life, en la que mostraba su fastidio por realizar los quehaceres cotidianos que siempre delega en la servidumbre. También saltó a la fama rápida en el video One Night in Paris, una cinta sexual no autorizada con su ex novio Rick Salomon, que fue subido a internet en el 2003.

Pero un incidente de tránsito llevó a la insaciable Paris a la cárcel, entre llantos y gritos vergonzantes luego que un juez de Los Angeles revocó su liberación anticipada tres días después de haber estado en prisión.

"¡Mamá, mamá, mamá!", gritó llorando Hilton, una mujer de 26 años que se comporta como una adolescente, al escuchar del juez que debe ingresar a la cárcel a cumplir el resto de su sentencia.

A pocas horas de que la heredera del emporio hotelero gozara de la comodidad de su prisión en casa, el juez de la Corte Superior, Michael Sauer, quien dictó la pena de 45 días de cárcel, ordenó que la joven regrese al Century Regional Detention Center para "cumplir su sentencia en apego a la ley de California y la orden de la Corte del 4 de mayo".

Así satisfizo la demanda del fiscal de Los Angeles, Rocky Delgadillo, que el jueves solicitó el reingreso a prisión de Hilton para demostrar que existe "una justicia con equidad" y no tolerar "un sistema carcelario con dos velocidades donde los ricos y los poderosos son tratados de forma especial".

La bisnieta del fundador de la cadena de hoteles que lleva su apellido fue sentenciada el 4 de mayo a 45 días de cárcel -que se reducirían a 23 en caso de buena conducta- por violar su libertad condicional al manejar con licencia suspendida después de haber sido detenida conduciendo en estado de ebriedad.

Al borde del ridículo
La reina del jet set de Hollywood vivió una pesadilla digna de The true history este viernes al ser detenida otra vez. "¡No es justo!", gritó llorando Hilton, quien violó los términos de su libertad condicional en un caso de manejo imprudente. "¡Mamá!", llamó buscando a su madre entre la audiencia.

La mujer llegó al tribunal esposada en una patrulla policial y entró a la sala sollozando despeinada, sin maquillaje, con una remera gris y pantalones deportivos. Sin duda, una de sus peores performances.

Lloró a lo largo de la audiencia y su cuerpo tembló constantemente al tiempo que se cubría los ojos con las manos. Varias veces volteó para ver a sus padres, que se sentaron detrás de ella en el juzgado y le repetían "te amo".