El gobernador Arnold Schwarzenegger encendió un habano esta semana, durante su viaje a Canadá, lo que provocó una controversia sobre si infringió las leyes norteamericanas.
El gobernador, aficionado a los tabacos finos, se dirigía al aeropuerto de Ottawa, el miércoles, cuando su caravana se desvió hacia el hotel donde se hospedaba.
Ahí, Schwarzenegger recogió un cigarro cubano Partagas en una tienda. El habano habría sido pagado por un asesor que viajaba con el gobernador, de acuerdo con el diario Ottawa Citizen.
Bajo los términos del embargo comercial impuesto a La Habana, los ciudadanos estadounidenses no pueden comprar cigarros cubanos en ningún lugar del mundo.
La oficina de Schwarzenegger no confirmó ni negó que el gobernador haya incurrido en alguna infracción durante su visita a Canadá, en una misión comercial.
"Él se detuvo, compró un cigarro y lo fumó de camino al aeropuerto", dijo el vocero Aaron McLear.
¿Era un producto cubano prohibido? "No hay manera de saberlo ahora, porque se lo fumó", respondió el portavoz.
Los norteamericanos que violan la regulación comercial pueden enfrentar castigos que van de multas a penas en prisión, pero no estaba claro el viernes si algún ciudadano de los Estados Unidos fue procesado alguna vez por encender un cigarro cubano en otro país. Cuba exporta sus habanos legalmente a Canadá.