El pleno del Senado de Estados Unidos manifestó su "profunda preocupación" por la decisión del gobierno venezolano e instó a la Organización de Estados Americanos (OEA) a intervenir en el caso.
El Senado, con el aval de demócratas y republicanos, aprobó una resolución sobre RCTV en la que califica la no renovación de la licencia como "un asalto contra la libertad de pensamiento y de expresión que no puede ser aceptado por los países democráticos".
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA también expresó su preocupación e indicó que en los últimos meses se ha producido un "progresivo deterioro del ejercicio de la libertad de expresión en Venezuela".
"RCTV es un medio de comunicación de amplio alcance nacional que mantiene programas de opinión con una línea editorial independiente.
Asimismo, es de público conocimiento que altas autoridades del Estado emitieron numerosos pronunciamientos públicos cuestionando la línea editorial de RCTV", señaló la CDIH en un comunicado.
También en los Estados Unidos, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) calificó el caso de RCTV como "un muy mal precedente porque ésta era la principal emisora crítica del gobierno".
El canal agregó que la determinación gubernamental es una "decisión política" que "atenta, como ninguna otra, contra los derechos humanos". Vehículos de la Guardia Nacional (policía militarizada) recorrieron hoy las calles de Caracas pero no se registraron incidentes pese a que estudiantes de dos universidades, una pública y otra privada, protestaron contra la decisión gubernamental.
A la campaña en defensa de RCTV se unieron los diarios brasileños Folha de Sao Paulo y O Globo con sendos editoriales en los que señalaron que la decisión del gobierno venezolano compromete la democracia.
"De modo paulatino, pero inequívoco, Chávez hace su escalada autoritaria, erosionando los pilares que sustenta la democracia", señaló Folha de Sao Paulo en un editorial titulado "Dictador en obras".
A su vez, O Globo afirmó que Chávez "callará otra voz de la prensa venezolana" y con eso avanza en su proyecto de "poder absoluto".
Otra voz que se sumó a las denuncias fue el ex presidente mexicano Vicente Fox, quien aseguró que con su decisión, Hugo Chávez "sigue los pasos hacia una dictadura", ante lo cual sólo el trabajo político de los venezolanos podrá pararlo.
La SIP, preocupada
Una delegación de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó preocupación por la situación de la libertad de expresión en Venezuela. La misión, encabezada por Julio Muñoz, llegó a Caracas para observar el caso de la televisora RCTV.
En una rueda de prensa, a la que no fueron invitados los medios estatales, Muñoz dijo que el objetivo de la visita es conocer de cerca la situación de la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos de "obtenerla y de ser informados sin limitaciones ni cortapisas".
"Esta vez venimos a Venezuela a una misión delicada y peligrosa para la libertad de expresión en el continente y es que esta noche se vence, como todos sabemos, el plazo para poder transmitir de RCTV, y nosotros hemos venido principalmente para demostrar la solidaridad de la prensa libre continental y de ser testigos en este momento histórico", explicó.
Agregó que respeta el optimismo de los directivos de RCTV de que el presidente Hugo Chávez reconsidere la medida de no renovarle la concesión al canal, pero puntualizó que les preocupa la situación de la libertad de expresión.
"Nos preocupa muchísimo que la libertad de prensa pueda perecer completamente en Venezuela", señalo el dirigente, citado por la agencia DPA.
A la vez, el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Gonzalo Marroquín, calificó la medida contra la televisora como un atropello absolutamente antidemocrático.
"La población debe tomar conciencia, porque lo que se está haciendo es limitar el acceso a la información con este cierre.
Todos los gobiernos de tendencias autoritarias e intolerantes son los que inmediatamente intentan controlar los medios de comunicación y callar a la prensa", indicó.
Agregó que se trata de una medida que "tiende a intimidar a otros medios de comunicación para que la información sea mucho más restringida".
Marroquín advirtió que el caso de RCTV viola uno de los puntos de la "Declaración de Chapultepec", en el sentido de que la concesión de la frecuencia radioeléctrica no puede ni debe servir para premiar o castigar a los medios de comunicación por su línea editorial.
"Es evidente que en este caso es un castigo que pretende dar el gobierno del presidente Hugo Chávez a un canal de televisión por su línea independiente de información lo que constituye un castigo y evidentemente se pretende premiar a los nuevos concesionarios de la frecuencia para que sigan con una línea uniforme de información", expuso.
Otro de los directivos, Rafael Molina, puntualizó que la SIP no pretende meterse en asuntos internos de Venezuela. Pero "queremos dejar constancias es que no somos indiferentes a esta situación y que esto choca con los intereses que defendemos".
El vicepresidente de Comercialización de RCTV, Julián Isaac, dijo que el canal estudiará sus opciones después de la salida del aire, pero no adelantó los planes. "Primero queremos llorar nuestro luto", dijo.
Renovaciones
En medio de la polémica por el cese de la concesión de la señal televisiva RCTV, el gobierno de Hugo Chávez anunció la renovación de la licencia a cuatro canales de televisión, entre ellos Venevisión, principal competidor de la señal que hoy finaliza sus transmisiones.
Además de Venevisión, un canal privado, Chávez le renovó la autorización a dos canales regionales, Televisora Andina de la localidad de Mérida y Amavisión de Amazonas y por último a la estatal Venezolana de Televisión (VTV).
En rigor hoy vencían las licencias de estas cinco emisoras de acuerdo al decreto 1577 del 27 de mayo de 1987 y que les otorgaba el permiso de explotación a estos canales, que incluye a RCTV, por un plazo de 20 años que vence esta medianoche.
Tanto Venevisión como RCTV son las que concentran la mayor cantidad de publicidad, tanto estatal como privada, y que asciende al 71 por ciento, según datos oficiales dados a conocer por el Ministerio para el Poder Popular para las Telecomunicaciones y la Informática.
RCTV es el canal televisivo que ostenta la mayor cantidad de infracciones y suspensión de su transmisión entre los años 1976 y 1989, todos realizados por gobiernos anteriores a la administración chavista.
Por caso, en 1976 durante la gestión de Carlos Andrés Pérez estuvo cerrada por un lapso de tres días por difundir noticias falsas y tendenciosas. En otra oportunidad, el entonces presidente Luis Herrra Campis lo clausuró por 36 horas por programación "sensacionalistas", cuadro sombrío y relato de hecho poco edificante.
Este mismo presidente, en 1981 cerró el canal por 24 horas al transmitir escenas consideradas pornográficas.
Durante la gestión de Chávez, RCTV también sufrió infracciones, de hecho en el período comprendido entre junio y diciembre de 2006, este canal recibió 652 sanciones contra 469 de Televen. Globovisión, canal informativo privado, recibió 394, en tanto que Venevisión recibió 181.
La estatal Venezolana de Televisión no estuvo exenta de estas sanciones ya que según la información de emitida por el Ministerio de las Telecomunicaciones, recibió 178.