La cuarta parte de la saga se estrenará en los EEUU a fines de junio y poco después estará en las salas locales.
El sitio Asterisco.Tv publicó que si bien el título original del filme es Live Free or Die Hard, lo más probable es que a la Argentina llegue con el nombre de Duro de matar 4.0.
Esta vez, el policía neoyorquino John McClane (Willis), deprimido y enfermo después de haberse separado de su mujer (la crisis del matrimonio se pudo ver en el film anterior), tiene que hacerse cargo de la custodia de Matt Foster (Justin Long), un joven hacker. Así es que se deberá evitar un ataque terrorista informático que pretende llevar al caos a los Estados Unidos.
Mary Elizabeth Winstead (Destino Final 3), Maggie Q (Misión Imposible III), Timothy Olyphant (Cazador de Sueños), entre otros, son algunos de los que completan el elenco del film dirigido por Len Wiseman.
La primera parte de Duro de matar se estrenó en 1988, la segunda en 1990 y la tercera en 1995.
Más Noticias
Beca Rita Cetina para primaria 2026: el aviso importante antes de registrarse en marzo
La iniciativa impulsada desde 2025 por el gobierno de Claudia Sheinbaum desde 2025 ampliará su cobertura

¿Sicarios en el Aeropuerto de Guadalajara? La versión de las autoridades l Videos
Varios usuarios grabaron la psicósis que vivieron al creer que estaban bajo amenaza de sicarios que realizaron actos de violencia en carreteras de Jalisco y otros estados

AmCham advierte riesgos para la economía colombiana tras arancel global del 15% impuesto por Trump
La organización gremial señaló que la medida mencionada por el mandatario norteamericano afectaría principalmente al sector no minero-energético

Suspenden actividades en el Puerto de Manzanillo hasta nuevo aviso tras muerte de El Mencho
Diversos ataques en calles y carreteras llevaron a las autoridades a cerrar de manera momentánea el paso de embarcaciones en la zona oriente del país
Judicializan a tres miembros de una familia acusados de estafar a 45 compradores de vivienda en Duitama, Boyacá
Según la Fiscalía, se habrían apropiado de más de $1.500 millones mediante ofrecimientos de proyectos inmobiliarios inexistentes o sin licencias de construcción
