El doctor Santiago Biasi, segundo especialista en revisar el cadáver de María Marta García Belsunce, dio ayer un contundente testimonio y comprometió en aparentes maniobras de encubrimiento del crimen al viudo Carlos Carrascosa, tres familiares, un amigo y al otro médico, al afirmar que le pareció que "había una trama orquestada".
El ex profesional del servicio de ambulancias Emernort declaró más de tres horas en la decimoctava audiencia del juicio que se sigue a Carrascosa como coautor de "homicidio calificado" o "encubrimiento agravado", el 27 de octubre de 2002 en la casa que el matrimonio ocupaba en el country Carmel, en Pilar.
Biasi, con 32 años de ejercicio de la medicina, contó que al analizar el cuerpo de la mujer y su entorno constató que la causa del fallecimiento no era un accidente doméstico, tal y como sostenía la familia y el primer médico, Juan Ramón Gauvry Gordon, sino que se trataba de "una muerte violenta".
"El cadáver estaba con un aspecto dantesco en el suelo y la cara que tenía María Marta era de espanto, no era normal. Debe haber pasado una situación extrema", relató el especialista, e incluso contó que en el parietal izquierdo de la cabeza presentaba "una fractura con pérdida de masa encefálica más abundante sangre".
Además detalló que "dos de los orificios (posteriormente se supo que a raíz de los balazos) se veían en el cráneo a simple vista", e incluso precisó que "en uno de esos orificios metí el dedo índice hasta la primera falange, es decir unos tres centímetros".
Luego prosiguió contando que, en un aparte, habló con el médico Gauvry Gordon, de la empresa de ambulancias Paramedic y primero en llegar a la casa, para darle su opinión de muerte dudosa "porque él decía que se trataba de un accidente zonzo, que se golpeó con el grifo cambiador de la ducha".
"Yo le pregunté quién iba a firmar el certificado de defunción y le dije que había que avisar a la policía", afirmó y describió que Gauvry Gordon "tenía una actitud muy particular, (...) mandó a la masajista Beatriz Michelini a limpiar el baño, (...) nos pidió que moviéramos el cadáver del baño a la cama matrimonial, a lo cual nos negamos".
Biasi recordó que luego encaró a Carrascosa para alertarle que no era un accidente doméstico y que los médicos estábamos obligados a llamar al médico forense, pero el viudo, señaló, "me dijo que no me hiciera problema, que ya había arreglado con Gauvry Gordon lo que había que arreglar".
También contó que comunicó ese mismo aviso de alarma a varios familiares presentes en el lugar: el hermano Horacio García Belsunce (h); la hermanastra Irene Hurtig, en dos oportunidades; al cuñado Guillermo Bártoli -ambos sospechosos de intervenir en el crimen para la fiscalía-; más el amigo de la familia Diego Piazza.
Sin embargo relató que ninguno de ellos puso manos a la obra para formular la denuncia penal e incluso indicó que "Gauvry Gordon se fue antes que nosotros en su ambulancia y yo concluí que no había hecho nada porque si no debería haber aguardado a las autoridades".
Entonces, según evocó, "elaboré un informe médico legal para mi empresa, donde por los datos que consigné quedaba en claro que era una muerte de causa dudosa" y le pedí al chofer de la ambulancia que "diera un alerta de código azul a la base, que es el método para que avisen a la policía". "Pero nunca nos contestaron nada de la base", concluyó.
Al describir el ambiente en la casa del crimen, narró que "había un clima de tensión porque se estaba discutiendo la causa de la muerte" y dio su impresión de que "parecía que a nadie le importaba el cadáver". "Me pareció que había una trama orquestada.
Esto estaba preparado, programado" confió, y dijo haberse sentido "un paracaidista al que nadie quería ver ahí". Pero rescató que "si yo no hubiera estado esa tarde a lo mejor todo esto hubiera terminado como un accidente doméstico".
Por último Biasi denunció que a raíz de haber hecho constar lo que él presenció la empresa Emernort "me despidió en forma compulsiva" el 5 de diciembre de 2002, o sea, calculó, "tres días después de que el informe de la autopsia certificara que se trató de un homicidio".
"El jefe médico de Emernort me dijo: '¿Pelotudo, qué pusiste en ese informe? Hiciste peligrar el contrato que tenemos con el country Carmel. Vos tenías que decir lo de todo el mundo: que fue un accidente doméstico. Ahora te voy a echar'", finalizó.