Caso Dalmasso: nuevas sospechas contra el viudo

Se conoció el número de celular que desapareció de la escena del crimen de Rio Cuarto. Ahora está siendo utilizado por la hija de la victima

Guardar
  162
162

El abogado Enrique Zabala, defensor del pintor Gastón Zárate, sospechoso del asesinato de Nora Dalmasso, levantó fuertes sospechas sobre la investigación, al dar a conocer que el número de celular que desapareció, y por el que se lo investigó a su cliente, estaba habilitado para llamadas.

Según trascendió, en la casa de la víctima, ubicada en la calle 5 de la Villa Golf, había tres aparatos celulares antes del asesinato del 25 de noviembre pasado, uno de los que no fue hallado en el lugar del hecho ni en las requisas posteriores.

Por tal motivo, fue vinculado al posible robo cometido por el pintor imputado, en el marco de la hipótesis que lo sindica como el autor de la violación seguida de muerte de la mujer, según la posición aún sostiene el fiscal Javier Di Santo.

El aparato modelo Motorota V3 (con terminación 319) fue investigado durante enero y febrero últimos, y fue incorporado como elemento probatorio de peso para adjudicarle el hecho a Zárate.

Sin embargo, la inesperada confirmación de que el número en cuestión se encontraba en funcionamiento, abrió otro interrogante m s a la controvertida investigación y levantó fuertes dudas sobre la actitud del viudo Marcelo Macarrón.

El traumatólogo adquirió hace una semana un nuevo aparato con chip incluido para ponerlo a disposición de su hija Valentina, pero grande fue la sorpresa cuando se blanqueó que había preservado el número del celular faltante.

Los hechos se conocieron porque un pariente de la familia recibió un llamado de la adolescente y constató que se trataba del mismo número con el que se comunicaba antes Nora Dalmasso.

Luego, Di Santo certificó el hecho y lo asentó en el expediente hace cuatro días, pero de momento no libró ningún oficio para tratar de dilucidar lo que pudo haber sucedido.

Enterado de la novedad, el abogado de Zárate descargó que "el chip del celular que tanto buscaban lo tiene la hija de Nora Dalmasso, cuando llamás al número te atiende ella".

Por eso, reafirmó: "de a una se caen todas las pruebas en contra de mi defendido".

En tanto, el fiscal Di Santo confirmó que efectivamente se trata del mismo número de teléfono, cuyos rastros se buscan desde el momento mismo del crimen, aunque precisó que la compañía Movistar otorgó otro aparato con nuevo chip que se suma a la flota que figura por cuenta y cargo de Macarrón.

Además, el funcionario descartó que lo sucedido tenga otras motivaciones, ya que si se hubiera ocultado el chip en cuestión, sería ilógico que apareciera ahora en el seno de la misma familia.

Por otro lado, el fiscal de Cámara Jorge Medina, resolvió que se retome la investigación en la que se denunciaron aprietes de efectivos policiales contra Carlos Curiotti, considerado el testigo clave del crimen de Dalmasso por su incriminación contra Zárate.

Así lo resolvió al rechazar el archivo de la pesquisa, impulsado por el fiscal de Instrucción Walter Guzmán, y por el contrario, dispuso profundizarla.

Sin embargo, Medina no cuestionó la decisión del fiscal Di Santo de no informar que el testigo clave procuró cambiar su declaratoria, después de la primera testimonial a la que fue sometido aquel martes 6 de febrero, en la sede policial.
"El pase a archivo fue cuestionado por el juez de Control, Daniel Muñoz, y creemos que sus razones son acertadas, por lo que se determinó ahora que la causa debe seguir su curso", destacó el fiscal de Cámara.

Además, Medina remarcó que solicitó que "se recaben otros elementos probatorios, concretamente, que se tomen testimoniales de los padres de Curiotti, del hermano, del profesional que los asesoró; que se busquen planos y realicen inspecciones oculares".

Finalmente, se supo que anoche, Gaston Zárate presentó una denuncia en Río Cuarto por recibir supuestas amenazas de muerte a traves de llamados telefónicos.

"He recibido amenazas. Decían que iban a matar a Naty (su novia) y después a mí", dijo Zarate a Cadena 3.

El pintor explicó que recibió intimidaciones telefónicamente y aclaró que no tiene "ni idea" de quién fue.

"Dejaban las amenazas en el constestador. Después me llamaban y cortaban", agregó.