Hasta ahora, lo conocido en el mundo del juego -en cuanto a estrategias para ganar- era la venta de "martingalas", que son una suerte de "recetas" probabilísticas para vencer a la ruleta basadas en supuestos matemáticos que lamentablemente no aseguran ningún éxito.
A lo sumo, libros de Quiniela, con resultados de los números que salieron a la cabeza en añares o el comercio de "capítulos" de tácticas para el Black Jack, Lotería y hasta Punto y Banca mediante la metodología de envío estampillas a una dirección desde la que se responde un "menú" de precios según cuánto del secreto se quiera conocer.
Por caso, el capítulo 1 y 2 cuestan $100, pero no se completan hasta no poner $300 más que sirven para comprar las partes 3 y 4. Finalmente, se pide otra suma -siempre superior- para obtener "la obra completa".
Este negocio, ciertamente viejo, hoy subsiste. Y lo llamativo es lo que la gente paga por tener "la gallina de los huevos de oro" sin preguntarse por qué se está vendiendo si es tan infalible.
La prueba es que pueden verse avisos clasificados en diarios e Internet ofreciéndolos a precios que van desde los $100 hasta los $1.000. Pero, sin duda, lo nuevo y que sale completamente de lo esperable es la venta de trucos... ¡para ganarle a las máquinas tragamonedas!
Los precios llegan a $500 y contienen toda una suerte de explicaciones que ante una simple evaluación lógica suenan completamente "bizarras".
Algunas de las indicaciones son:
- "Retrasar el juego": ya que, se indica que si se juega rápido el casino gana más.
- "Tirar la ficha al mismo tiempo que se aprieta el botón": es con la intención de "confundir a la computadora interna de la máquina, atorándola".
- "Jugar más fuerte": porque -se explica- así la máquina hace ganar más.
- "Sentarse en la máquina de alguien que lleve tiempo perdiendo": sería para "aprovechar" que otro con su dinero ha agotado posibilidades de ganar y que ahora son mayores. Aquí surgen contradicciones entre "contenidos" ya que algunos explican que no importa en realidad si la máquina ha estado "caliente o fría", ya que eso no puede percibirlo el sistema interno computarizado.
- También dicen que "es igual tirar de la palanca que apretar el botón", pero si se presiona el botón, se tiene mayor velocidad y no se retrasa el juego.
Claudio Álvarez, Subgerente comercial de Lotería Nacional opinó que "no reviste perder tiempo en lo absoluto buscando una técnica científica para ganar en las tragamonedas ya que tienen un sistema randomnizado (aleatorio) que hace solamente posible ganar por intermedio del azar".
En cuanto a la estrategia de "atorar" la máquina de fichas para "no darle tiempo a pensar" a su computadora interna, indicó que "la máquina tiene un sistema de moneda por sensor y si no pasó por allí, no reacciona".
"Nosotros desalentamos este tipo de actividad porque no contribuyen al entretenimiento y fomentan un espíritu de querer ganar a toda costa, sea como sea y a cualquier precio y no a divertirse. Quien quiere jugar tiene que tener la disponibilidad mental y destinar una porción de dinero a divertirse y con este tipo de cuestiones, se pierde la noción de juego", comentó Álvarez.
En lo que refiere específicamente al tragamonedas, "no hay forma de tener un sistema, la única forma es tener suerte. Si alguien dice que hay un sistema, no lo conozco y no creo que sea factible. Y si lo supiera, la pregunta es por qué lo difunde", puntualizó.
Los trucos quinieleros
Por separado o junto con las técnicas para ganar en las tragamonedas, se venden los "secretos" de la Quiniela y la Lotería basados en una estadística de reglas que escapan a toda formalidad y lógica.
Se señala, por ejemplo, que históricamente los días 25 de febrero salió "X" número entonces hay "X" porcentaje de que salga también este año.
Álvarez explicó que "la matemática puede llegar a ser muy útil en las investigaciones de mercado basadas en estadística y es utilizada por las empresas comerciales ya que conduce a reducir incertidumbre dentro de una probabilidad factible en el mercado dentro de un universo acotado".
"En un juego de casino, con la martingala se pretende reducir incertidumbre y en la Lotería lo que hay es una forma de apuesta que amplía posibilidades al agrandar la cantidad de apuestas. Por ejemplo, en el Loto, se aceptan apuestas múltiples que tienen un mayor costo y que van de 7 a 20 números. Al necesitar 6 números o combinaciones para ganar, si se agrega un número, se agregan 7 combinaciones posibles de 6 números y si se agrega el máximo, que son 20, se generan 38.760 apuestas", indicó.
Como conclusión, "al apostar más tengo más chances. Pero en el Loto, en el Quini 6, la combinatoria no es repetitiva. Puede salir el mismo número. La ubicación sí queda afuera pero el número puede volver a salir. De hecho, muchas veces se repiten los números de 2 y 3 cifras".
Entonces, según el experto, "inventar un sistema que posibilite sortear esto que matemáticamente es tan complejo, que tenga la capacidad de análisis tal que permita analizar todas las variables, lo que no puede hacerse con una PC hogareña siquiera" parecería imposible.
Lo es, al menos, desde el punto de vista común.
Si se piensa seriamente, ¿quién puede saber qué número sale mañana en un sorteo que se realiza mediante un sistema electrónico o qué máquina tragamoneda de un salón dará el premio mayor? Y, si lo sabe: ¿por qué lo comercializa?