El lado más oscuro y adictivo de las fiestas rave

Mientras la adicción al éxtasis sigue concitando adeptos en el país, un estudio demostró que su consumo en la noche costeña ya compite con el del alcohol. Un informe de Telenueve

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Según un estudio realizado por la Subsecretaría de Asistencia de las Adicciones durante el mes de enero último, las fiestas electrónicas organizadas en la costa atlántica ya consolidaron el consumo del éxtasis, también conocido como "la droga del abrazo".

Para realizar el informe, un grupo de sociólogos y otros especialistas ingresaron a una de estas fiestas ?o raves- y comprobaron que 150 de sus 400 concurrentes bailaban frenéticos bajo los efectos del éxtasis, 43 de los cuales lo confirmaron sin tapujos.

Litros de alcohol, botellas de agua mineral a ocho pesos y chupetines son, en tanto, los actores de reparto de un espectáculo en el cual también corren manos encremadas para tocar al vecino de pista, y homenajear así al tan afamado narcótico.

En diálogo con Telenueve, desde la Subsecretaría detallaron que la venta de agua mineral a precios descabellados y de los chupetines ?para paliar los efectos colaterales del éxtasis, como el endurecimiento de las mandíbulas-, son parte del gran negocio "dance".

A esa recaudación se suman las de una entrada valuada en 200 pesos y una pastilla a 50, que dentro de la rave se consigue tanto o más facil que una lata de cerveza.

Como conclusión, los especialistas subrayaron los riesgos que implica la mezcla del éxtasis con alcohol, de la misma manera que alertaron sobre la misma combinación pero con marihuana, un fenómeno que también fue tendencia en la noche costeña.