El mundo de la música perdió a uno de los grandes: Michael Brecker, maestro del jazz, murió el pasado sábado a los 57 años, tras sufrir de leucemia durante el último año y medio.
Nació en Filadelfia, en el seno de una familia amante de la música. Su padre era abogado, pero adoraba el jazz y tocaba el piano. Este ambiente fue propicio para que Brecker, a los seis años, se acercara al clarinete. ?A mi padre no le gustaban los deportes y sí los conciertos?, afirmó. Por eso, ?a los doce ya había escuchado varias veces a Miles Davis, también a Thelonious Monk, Duke Ellington, Jimmy Smith, Billy Taylor, Woody Herman y, claro, a Cannonbal Adderley, a quien le debo ser saxofonista?.
Brecker decidió seguir su vocación: comenzó a tomar clases de musicología en la Universidad de Indiana y, a pesar de comenzar luego en la escuela de medicina sus estudios de grado, los abandonó para viajar a Nueva York, con el objetivo de transformarse en músico.
Su carrera profesional tuvo inicio en el año 1969, cuando participó del disco ?Score? con un grupo dirigido por su hermano, el trompetista Randy Brecker. Aunque en un principio estuvo más cerca del soul y del funk que del jazz clásico, fue parte de la fusión de jazz y rock de las décadas del 70 y el 80, y también reconoció su pasión por el rhythm & blues.
Siguió a su hermano entrada la década del 70, en el álbum del grupo de jazz rock Dream, liderado por su hermano y el baterista Billy Cobham. Así se formó el genérico grupo Brecker Brothers, que volvería a tocar en el futuro.
Su música deleitó en muchos trabajos más, de los más variados géneros, acompañando a figuras de la talla de Frank Zappa, Aerosmith, James Brown, Paul Simon, Joni Mitchell, Lou Reed, Funkadelic, Steely Dan, John Lennon, Elton John y James Taylor, entre otros.
Brecker reconoció que su inspiración principal fueron los sonidos de John Coltrane, a quien debe su paso del saxo alto al tenor. ?Sentí una enorme impresión al escucharlo en vivo. Es difícil reproducir lo que viví cuando estuvo delante de mí?, dijo alguna vez. Sin embargo, en sus últimos trabajos también admitió la influencia de otro grande: Charlie Mingus.
Su perfil artístico, según sus propias palabras, fue definido gracias a la banda del pianista y compositor Horace Silver, que le permitió crear una síntesis casi perfecta de las armonías de Coltrane y el rock de los Rolling Stones.
En 2004, su CD ?Wide Angels? fue galardonado con dos premios Grammy, que se sumaron a los nueve que ya tenía en su haber.
Durante el verano boreal del 2005, mientras se encontraba de gira con el grupo Steps Ahead, con el cual ya había trabajado 25 años antes, le diagnosticaron una afección en la médula ósea, por la cual debió abandonar el tour. Luego, este problema evolucionó hasta transformarse en una leucemia. Y murió el pasado sábado, en un hospital de Nueva York, tras un año y medio de lucha.
Dejó a sus seguidores ?y a todo el mundo de la música- un estilo particular y único, que seguirá sonando y, seguramente, servirá de base para muchos artistas en el futuro.