Profesionales de las escuelas de medicina de Yale y de la Universidad de Albert Einstein investigaron el efecto del ciclismo en las relaciones sexuales.
Y determinaron que mientras que las mujeres que practican ese deporte pueden experimentar una disminución en la sensación de sus genitales, los hombres pueden llegar a sufrir disfunción sexual.
El diario 20minutos publicó que el estudio comparó a 48 mujeres ciclistas -que recorren una media de 16 kilómetros por semana- con 22 corredoras ?que corren a la semana unos ocho kilómetros-.
Concluyeron que "mientras las mujeres están sentadas en la bicicleta, el nervio externo del genital y la arteria se encuentran comprimidos", lo que "puede llevar a una condensación de la sangre y una lesión del nervio".
Pero, el estudio aclaró, sin embargo, que la bicicleta no provoca ningún efecto negativo en el sexo ni en la calidad de vida de las mujeres.
Cosa que sí ocurre con los ciclistas masculinos, entre quienes estudios anteriores habían determinado que las diferencias anatómicas hacen que los genitales sufran una mayor presión sobre el asiento, lo cual puede provocar hasta disfunción sexual.