Estremecedor pedido de Justicia por un asesinato

La liberación de dos de los tres raptores y asesinos de Guillermo Ibáñez generó malestar en distintos sectores de la sociedad. El desgarrador testimonio de su hermana Alicia por Radio 10 y en una conmovedora carta

La Sala 3 de la Cámara Penal de Mar del Plata le concedió la libertad condicional a dos de los secuestradores y homicidas de Guillermo Ibáñez, hijo del fallecido sindicalista petrolero.

"Estábamos tranquilos porque sabíamos que tenían que cumplir la condena y que iban a quedar en libertad en 2016. Y un día nos levantamos con la noticia de que ya estaban circulando por la calle", contó por Radio 10 la hermana del chico que fue asesinado por Roberto Acerbi y Néstor Ausqui en 1990, con el detalle macabro de que fue enterrado cuando todavía respiraba.

La mujer también describió la consternación y el infierno por los que pasa su familia. Fue en una carta publicada por el diario La Capital y que a continuación se transcribe completa.

?Mis queridos amigos.

En el diario de hoy de Mar del Plata ha salido publicada una nota donde la noticia es la libertad de los asesinos de mi hermano; muchas cosas desde ayer pasaron por mi cabeza pero una es la principal, mi mamá; nunca le he ocultado nada y esto menos, pero la impotencia ante sus conjeturas y no saber cómo explicarle, ni justificarle sus reacciones, reacciones lógicas de una madre que ha muerto en vida hace 16 años.

Por respeto a mi madre les pido humildemente que me ayuden con un granito de arena, de las piedras me ocupo yo... Que hagan escuchar su indignación, desde donde les nazca.

Mi hermano, la víctima, no es la noticia, la noticia es la aberración, la morbosidad; la deshumanización que hoy sufrimos todos, mi madre, mi familia, nuestros amigos, aquellos que conocieron a Guillermo y los que no también sentimos ganas de hacer justicia por mano propia, y eso también nos transforma en bárbaros; pero, ¿quién nos defiende, qué leyes? ¿No saben distinguir entre la acción de matar a quien acaba de dar vida y justifica la acción por otro delito? ¿No es delito matar?

¿Cómo les explico a mis sobrinos, a mis hijos, a mi mamá, que no corremos riesgos, si vivimos aplaudiendo un fallo que justifica un asesinato, en vez de educar sin rencor y dar a ese ser en adopción a quien sí lo necesitaba para darle amor, cuál era su culpa...?

¿Quién me asegura que estos tres, y yo diría cuatro delincuentes, no engendraron más odios y resentimientos? ¿Cómo protejo a los míos, como protejo su salud, su integridad y sobre todo la de mi madre, que puede llegar a cruzarse con estos bastardos?

La Justicia no nos deja intervenir, no tenemos derecho, y cuáles son los derechos de estos tipos que se dan el lujo de estudiar, trabajar y reclamar o tener medios de comunicación a su disposición.

Nunca en estos años nos llamaron para hacer una nota sobre Guillermo... sólo interesaba la forma en que lo mataron y si nuestro papá estaba deprimido o no... Mi padre nunca dejó de llorar a Guille, pero también supo compartir con nosotros todo tipo de momentos alegres, tristes... si era humano... Y no murió de tristeza, estaba feliz por el momento que iba a vivir -el nacimiento de su nieta-, eso no quiere decir que no extrañara a su hijo o no lo llorara, pero respetaba la vida, a los que tenía a su alrededor, que lo necesitábamos, y sobre todo a Dios. Su muerte también es un misterio...

El encuentro con Guille iba a ser eterno el día que sucediera, y así fue, hoy están juntos. Respetaba tanto la vida que no nos permitía guardar odios ni resentimientos... El siempre decía: «Tranquila, ya tienen su castigo, su propio fantasma, y esperan la muerte todos los días de su vida, todas las noches de sus vidas y algún día les va a llegar como a todos nosotros, porque está marcado en el destino».

Gracias por dejarme pedirles ayuda.

Alicia Ibáñez?

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