Sharapova: la tragedia que pudo cambiar su vida

La rusa llegó al lugar donde se encuentra gracias a una acertada decisión de su familia. Cuando era pequeña, sus padres se mudaron para que no sufra los efectos de un hecho que marcó a la humanidad

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 AP 162
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María Sharapova es una de las personas más conocidas del mundo. Adhiere seguidores en todos los rincones, tanto por su tenis como por su belleza. Pero su vida hubiera podido ser completamente distinta a causa de una de las mayores tragedias que sufrió la humanidad.

La rusa nació el 19 de abril de 1987 en Nyagan, Siberia. Pero sus padres son originarios de la localidad de Gomel (Bielorrusia), ubicada a pocos kilómetros del lugar donde ocurrió el accidente nuclear de Chernobyl.

Por eso su familia decidió emigrar a Rusia por temor a que esa niña, que después llegó a la cima del mundo del tenis, pudiera sufrir algún trastorno relacionado con la radiación.

A los tres años, Sharapova se mudó con su familia al balneario de Sochi, donde comenzó a jugar tenis con una raqueta que le regaló el padre de Yevgeny Kafelnikov, otro reconocido tenista ruso.

Esa decisión cambió por completo la vida de la rusa que fue descubierta en 1993 por la legendaria Martina Navratilova. La mejor de todos los tiempos vio a la rusa en un torneo en Moscú y convenció a su padre para que se muden a Estados Unidos, donde María obtendría un mejor entrenamiento.

El resto es historia conocida. Su lista de logros está compuesta por 18 títulos de la WTA (15 en singles), dos Grand Slams (Wimbledon y el US Open), un Masters, casi nueve millones de dólares en premios, sin contar por publicidad y sus supuestos romances con los tenistas Juan Carlos Ferrero y Andy Roddick.