El gobierno de Santa Fe deberá indemnizar a unas 400 personas de la comunidad toba de Rosario con mil pesos para cada una por haber sufrido una severa intoxicación con facturas contaminadas consumidas en comedores de escuelas provinciales.
La sanción fue dispuesta por el Juzgado Civil y Comercial de la 14a. Nominación, a cargo de la jueza María de los Milagros Lotti. Ahora resta únicamente la homologación por parte de la magistrada actuante para que el resarcimiento se haga efectivo.
La intoxicación generalizada se produjo el 26 de diciembre de 2000, y afectó a los alumnos, padres y otros familiares de las escuelas "Nueva Esperanza", de Rouillón al 4.400, y la número 1.344, de avenida de la Travesía y Juan José Paso, en el oeste de Rosario. Luego de haber comido facturas unos 60 alumnos de esas escuelas y 360 padres, todos pertenecientes a la comunidad toba, presentaron un cuadro de vómitos y diarreas.
El grupo fue asistido en los hospitales "Zona Norte", de Niños "Víctor J. Vilela", "Clemente Alvarez" y "Provincial", y varios debieron permanecer internados. Posteriormente, diferentes estudios bromatológicos determinaron que la crema pastelera utilizada para la elaboración de las facturas tenía microorganismos contaminantes, tales como estafilococos, según se desprende la causa judicial.
Como consecuencia de la intoxicación masiva, el abogado Eduardo Faini en representación de los alumnos y las familias afectadas inició una demanda administrativa para que las víctimas fueran resarcidas económicamente con una suma de dos mil pesos cada una, cifra que fue reducida a la mitad por la justicia.
Incluso en varias oportunidades los damnificados realizaron movilizaciones ante la delegación del Ministerio de Educación, de quien dependen los comedores donde se produjo la intoxicación masiva, para denunciar las demoras de la causa judicial.