La peligrosa relación entre el deporte y el alcohol

Deportistas de primer nivel deben lidiar con el alcoholismo, enfermedad de la cual es difícil salir. Infobae.com consultó a especialistas de organismos relacionados con la práctica de alta competencia para que cuenten cómo combatir este mal

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 Cristian Hoerth (fotomontaje) 162
Cristian Hoerth (fotomontaje) 162

El flagelo del alcohol siempre tuvo una estrecha relación con los deportistas de primer nivel, y en particular con el fútbol. Cuando este problema surge, el aspecto fundamental después de saber reconocerlo es la manera de tratarlo para poder combatirlo.

Infobae.com consultó a distintos especialistas pertenecientes a organismos relacionados estrechamente con el deporte de alta competencia, para que expliquen alguna forma de combatir esta enfermedad desde un punto de vista clínico sin apartar el hecho de la alta competencia.

Néstor Lentini, médico deportólogo del CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), manifestó que ?la persona alcoholizada no puede competir, no se encuentra en condiciones de hacerlo. El alcohol deprime. En cambio, otras drogas como cocaína o marihuana son para estimular y en el caso del alcohol no estimula sino que deprime".

"Un ejemplo es que en los boliches después del alcohol los jóvenes toman bebidas energizantes para salir de la depresión", agregó.

"Creo que el del alcohol pasa más por un tema privado entre el atleta y los médicos que están alrededor de él. A veces puede tener ingerencia la Federación correspondiente. Pero en general es un tema privado", sostuvo Lentini.

Y concluyó con una afirmación clara: "Salir adelante depende del deseo que tenga la persona. Es algo muy personal".

Por su parte, Mónica Nápoli, toxicóloga del CENARD, remarcó que ?en los controles antidoping sale el alcohol y sale todo, pasa que sólo se buscan las sustancias prohibidas".

"Los controles por consumo de alcohol en los deportes son sólo para aquellos en que se manejan máquinas: motonaútica, automovilismo, todos los deportes náuticos y algunos otro, como los de lucha, para evitar esa primera euforia que responde a la agresividad", siguió.

"En los dopings positivos no se registran muchos casos por consumo de alcohol. Pero el 10 por ciento tiene algún problema con el alcohol. Se calcula que en todo el mundo, del 8 a 14 por ciento de la gente tiene problemas de alcoholismo", agregó.

Además, Nápoli aclaró que "un deportista alcohólico padece riesgos más allá de lo que tiene que ver con el deporte. Sus riesgos son los de cualquier otro alcohólico: deterioro de salud físico y síquica; malestares hepáticos, problemas de relación (sociales). Si es alguien que compite en equipo, aún estando solo, va a tener problemas".

Por eso, pusó énfasis en algo: "El problema del alcohol está minimizado a todo nivel, no sólo en lo deportivo. Los padres consultan si sus hijos consumen marihuana, pero no cuando consumen alcohol. Y los jóvenes minimizan el consumo en el sentido de que les es habitual".

"Debería existir más prevención. Lo que sirve es la prevención, que debe empezar por los más pequeños. En el deporte la prevención es dar un buen entrenamiento, fomentar los descansos, promover el juego limpio (no consumir drogas ni tóxicos). Esa es la política de la Secretaría de Deportes de la Nación", recomendó.

Desde el ámbito del fútbol no es fácil saber si los entes oficiales tienen un plan de prevención de este problema o, al menos, una forma de ayudar a los futbolistas profesionales que lo sufren.

Al intentar consultar, Infobae.com se comunicó con el Departamento Médico de la AFA. Desde ahí, derivaron la consulta a la Oficina de Antidoping, donde la respuesta fue: "No estamos autorizados a hablar con la prensa".

Finalmente, informaron que esa cuestión tiene que estar comprendida bajo el seguimiento de Futbolistas Argentinos Agremiados. Esta institución informó que el organismo que maneja el tema es la Fundación "El Futbolista".

Juan Cignoni, encargado de Prensa de esa ONG, informó que los futbolistas que sufran algún problema de esa índole "se entrevistan con psicólogos y asistentes sociales. De ahí son derivados al FAT (Fondo de Ayuda Toxicológica) para que comiencen un tratamiento". 

Pero Cignoni hizo hincapié en que "una vez terminado el tratamiento, el club se debe hacer cargo del jugador".

Tras las diferentes consultas, quedan varios puntos claros que sirven como conclusión. Es un gran paso que el deportista sepa reconocer su problema, pero el tratamiento para superarlo es largo y complicado.

Por último, también queda en evidencia que es fundamental el aporte de los clubes para apoyar al afectado en su periplo para abandonar la adicción al alcohol.