Según publicó hoy la BBC, un hospital chino aseguró que tiene la capacidad de proporcionar un hígado por el precio de 94.400 dólares, mientras que el jefe de cirujanos de ese centro asistencial confirmó que el donante podría ser un prisionero ejecutado.
Siempre, según la investigación periodística, los órganos suelen ser vendidos a extranjeros que necesitan algún transplante. La investigación incluyó la visita de un periodista de BBC al Hospital Central Número 1 en Tianjin, que fingió que buscaba un hígado para su padre enfermo.
Funcionarios del centro de salud le informaron que en tres semanas podrían conseguir un órgano compatible y agregaron que los prisioneros ofrecían realizar la donación como un "regalo para la sociedad".
Uno de ellos añadió que en este momento había un exceso de órganos por el aumento de las ejecuciones antes del Día Nacional que se celebra el 1 de octubre, fecha en la que Mao Zedong declaró la creación de la República Popular de China, en 1949.
Durante 2005, el Hospital Central Número 1 realizó 600 transplantes de hígado.
China ejecuta más prisioneros que cualquier otro país en el mundo y según datos oficiales, al menos a 1.770 personas fueron ejecutadas en 2005. Sin embargo, de acuerdo a un informe de la organización Amnistía Internacional, los números reales son mayores.
El Ministerio de Salud chino no negó la práctica, pero aseguró que tanto el sistema como las leyes serían revisados En marzo último, el Ministro de Relaciones Exteriores de China admitió que los órganos de los prisioneros se utilizaban, pero "en muy pocos casos".
En tanto, el portavoz gubernamental, Qin Gang, aseguró que no se extraían a la fuerza, sino con el consentimiento expreso del convicto.
Pero de acuerdo al corresponsal de la BBC no está claro si los prisioneros tienen libertad para decidir con respecto a la donación de sus órganos justo antes de ser ejecutados.
Un mes después que la cancillería china admitiera el uso de órganos de prisioneros, cirujanos británicos especializados en transplantes criticaron la práctica catalogándola como una violación inaceptable de los derechos humanos.
La investigación periodística concluyó que en el Hospital Central Número 1 realizó 600 transplantes de hígado en 2005 y asegura que la industria del transplante de órganos se ha convertido en un gran negocio.