Argentina logró ante Serbia un triunfo con sabor a revancha

En un partido electrizante, la Selección de básquet venció por 83 a 79. Puntera del Grupo A, llegó invicta a los octavos del Mundial. Luis Scola fue el máximo goleador, con 22 puntos. Se viene Nueva Zelanda

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(EFE).-

La Selección argentina derrotó a Serbia y Montenegro en la quinta y última jornada de la primera fase del Mundial 2006, en un partido considerado como un "clásico" intercontinental, que le permite despedirse de la primera fase con un pleno de victorias.



El duelo entre los actuales campeón y subcampeón del mundo no defraudó. Serbia y Montenegro, una pálida versión del equipo que arrebató el título mundial a la "albiceleste" en Indianápolis, jugó con mucha urgencia. Necesitaba imperiosamente la victoria para asegurarse en octavos de final un emparejamiento fácil y evitar a rivales como España.



Pero no pudo con una selección argentina que cuenta con uno de los banquillos más profundos del torneo y si no brillan ni Ginóbili, ni Nocioni, pues aparece Delfino, como hizo hoy con un final espectacular en el que clavó tres triples prácticamente consecutivos que tumbaron a los serbomontenegrinos.



Para el campeón olímpico y uno de los grandes favoritos para hacerse con el título, era su primer partido de gran dificultad, con el permiso de Francia en la primera jornada, pero jugó sin apenas presión porque ya tenía asegurada la primera plaza del grupo.



El juego de Serbia y Montenegro, que llegaba a Japón tras haber vencido con holgura a Argentina en la fase de preparación (64-83) en Singapur, ha subido muchos enteros.



Su seleccionador Dragan Sakota cuenta con una plantilla muy joven, totalmente renovada. Sólo Rakocevic fue campeón del mundo en Indianápolis. Y de la debacle del Europeo del año pasado, en la que el equipo no pasó de la primera fase a pesar de contar con todas sus estrellas y jugar en casa, sólo repiten Milicic, Avdalovic y Rakocevic.



Por si estas bajas no fueran suficientes, el conjunto serbomontenegrino tiene un serio problema como las lesiones. En el partido contra Venezuela, Askravic se torció el tobillo por tercera vez en las últimas dos semanas, por lo que es duda para el resto del torneo.



Ante Argentina, Sakota se vio obligado a modificar su quinteto titular y dio entrada a Nicolic. El conjunto sudamericano arrancó el partido como lo lleva haciendo durante este torneo, con un Scola imparable en la pintura.



Quien sí tuvo problemas fue Oberto, muy bien defendido por Milicic, erigido en el hombre más determinante de los balcánicos, al finalizar con 24 puntos y 12 rebotes.



El pívot de 2,12 de los Orlando Magic se mostró imponente bajo la tabla en defensa y en ataque apareció cuando su equipo más le necesitaba. Rakocevic le secundó con sus triples y penetraciones.



Manu Ginóbili sostuvo a los campeones olímpicos con dos triples en el primer cuarto y un tercero en el siguiente, frente al bajo acierto de Nocioni. Pero los problemas venían más en la circulación del balón.



La defensa serbomontenegrina se mostró implacable y sus transiciones daban resultado. Terminó el primer cuarto por delante gracias un parcial de 8-0. Los segundos cuartos no le van nada bien a Argentina en este Mundial, no puede mantener la misma intensidad defensiva, ni la fluidez en ataque, y acaba cediendo terreno.



La marca asfixiante que le hizo Popovic a Pepe Sánchez dio sus frutos y descentró al base del Unicaja de Málaga. Milicic se ocupó de parar a Oberto, mientras no bajaba su nivel de acierto en ataque.



Herrmann con un triple en los instantes finales permitió a Argentina llegar al descanso con una desventaja mínima (41-40). Pero la situación no mejoró en la reanudación. La "albiceleste" tuvo un inicio en el tercer cuarto muy flojo.



Encajó un parcial de 7-0, con una falta técnica a Nocioni incluida. Las malas noticias se sucedían para Hernández, puesto que Oberto cometió seguidamente su cuarta personal y aún quedaban 17 minutos de partido.



Nocioni con un triple rebajó la renta serbomontenegrina (48-47), pero su rival no tardó en distanciarse con un gran Rakocevic, que anotaba desde 6.25, armaba contraataques, cogía rebotes y todavía tenía tiempo para desquiciar a Ginobili, con quien tuvo sus más y sus menos. Entretanto Milicic seguía con su recital anotador.



Pepe Sánchez con dos triples evitó que los balcánicos se escaparan en el marcador. El último cuarto arrancó como los tres anteriores, con el dominio de Milicic bajo los aros.



Pero fue entonces cuando el banquillo argentino demostró que esconde joyas como Delfino. El escolta de Detroit Pistons, sustituto de Ginóbili, enchufó tres triples para empatar el partido y además se lució con asistencias como la que sirvió a Scola que puso por fin a Argentina por delante (74-76, min. 35).



A los últimos 12 segundos se llegó con Argentina tres arriba. El cansancio les pasó factura a Rakocevic y Milicic. El alero recién fichado por el Tau no apareció para resolver y quien sí pudo cambiar el sino del partido fue el pívot de los Magic, pero falló un tiro fácil bajo el aro que permitió a Argentina seguir imbatida en el Mundial