(EFE).- Los incendios forestales arrasan miles de hectáreas en Galicia (noroeste de España), la región más afectada por el fuego, donde un hombre falleció cuando participaba en las tareas de extinción, y Cataluña, en el noreste del país.
Según datos de las autoridades autonómicas gallegas, en esta región se registran 79 incendios forestales -40 activos y 39 controlados- y de ellos los de Cotobade, Redondela, Pazos de Bordem y Soutomaior, en la provincia de Pontevedra, y los de Muros y Ames, en La Coruña, fueron declarados de máxima alerta por el riesgo para las personas y las viviendas.
Las cuatro provincias gallegas (La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra) sufren los efectos de las llamas. Más de 4.000 hectáreas de monte se han quemado en los últimos días en los incendios registrados en Pontevedra, incluido el del municipio de Cerdedo, donde una madre y su hija murieron carbonizadas el viernes al quedar su coche bloqueado entre las llamas.
En la localidad pontevedresa de Campo Lameiro, un hombre de 74 años murió ayer, domingo, al ser alcanzado por el fuego tras participar en la extinción de un incendio, informaron esta madrugada a EFE fuentes de la Delegación del Gobierno en Galicia.
El cuerpo carbonizado fue hallado anoche por efectivos de la Guardia Civil (policía rural) que trabajaban en Campo Lameiro, donde se registró un fuego de máxima alerta, por el riesgo que conlleva para las personas y los núcleos poblacionales.
El presidente del Gobierno regional gallego, Emilio Pérez Touriño, afirmó ayer que los fuegos de los últimos días son mayoritariamente intencionados y aseguró que las autoridades y la sociedad civil no van "a dar tregua a los incendiarios".
Touriño, que hizo una llamada "a la calma y a la tranquilidad" y señaló que están activados todos los recursos de la lucha contra el fuego, también pidió la ayuda del Ejército para proteger a los vecinos y evacuar las poblaciones afectadas.
Además, especialistas de la Guardia Civil se desplazarán a Galicia para intensificar la investigación sobre el origen de los incendios.
Otra región especialmente afectada por el fuego estos tres últimos días es Cataluña, en concreto la provincia de Gerona, donde se han quemado más de 1.500 hectáreas de bosque, matojos y cultivos.
Ayer, las fuerzas de seguridad tuvieron que evacuar a 70 personas que se encontraban en una casa de veraneo próxima al municipio de Capmany (Gerona), al declararse un incendio avivado por el fuerte viento de tramontana que sopla en esta zona del noreste de Cataluña.
Se trata del quinto incendio que se origina en esta comarca en los últimos tres días, tras los de Sant Climent Sescebes, Cistella, Ventalló y Cadaqués.
Las llamas obligaron a cortar el tráfico en algunas carreteras y los bomberos trabajaron para evitar que el incendio de Capmany, que forzó la evacuación de 380 personas, cruzara una autopista.
La intencionalidad, y sobre todo la negligencia, están detrás de más del 90 de los incendios forestales que se producen en España. Aunque los porcentajes varían según las fuentes, todas apuntan a que la mano del hombre está detrás de la mayoría de los incendios forestales y que los fuegos que comienzan como consecuencia de causas fortuitas, como la caída de rayos, son mínimos.
Para paliar esa situación, el Ejecutivo español ha impulsado en los últimos meses varias iniciativas legislativas, entre la que destaca la modificación de la Ley de Montes, que prevé que ningún terreno quemado podrá ser recalificado y cambiar de uso durante los treinta años siguientes al incendio. Se ha creado, además, una fiscalía especial para perseguir los delitos medioambientales.