?Atacar a la ley, al Senado y al Gobierno fue una operación política. Como todavía se insiste, este libro analiza el proceso y revela el origen y fin de la historia. Si no puede ganar la justicia, al menos que triunfe la verdad?. Esta razón fue la que motivó al ex presidente Fernando De la Rúa a publicar datos inéditos y a analizar los ya conocidos sobre uno de los mayores escándalos políticos de la historia del Congreso Nacional.
Su libro ?Operación Política. La Causa del Senado? (544 pág., que acaba de editar Sudamericana), cuestiona con pruebas, análisis y datos precisos la consistencia interna de la versión tan repetida sobre el pago de coimas a legisladores para votar un proyecto de ley laboral de su autoría presentado durante su gestión.
Es que el detalle de argumentaciones del ex mandatario, hace variar ?el móvil? del escándalo asentado hasta ahora en ?la corrupción? hacia una clara ?operación política? en la que participaron sindicalistas contrarios a ese proyecto de ley (uno de ellos acusó de querer comprar votos con una Banelco) y un senador, que buscó promocionarse como candidato.
Al margen de que los tribunales mismos concluyeron en que la versión original de las coimas no se corroboró, que el anónimo que originó la causa era falaz, que no salió dinero alguno de la SIDE y que no aumentó el patrimonio de ningún senador; De la Rúa devela que ?se invocó la versión interesada de un supuesto arrepentido pese a sus evidentes mentiras y contradicciones?.
El libro indica que el origen del escándalo se remonta ?a las acusaciones de Hugo Moyano de corrupción contra el bloque justicialista, el ministerio del interior, la historia de la Banelco como modo de atacar a la ley y proyectarse a la CGT?.
?Moyano habla con Cafiero y éste hace suya la historia. Así lo escribe en su diario (el de Cafiero) y lleva la sospecha a la prensa y a otros dirigentes?, explica De la Rúa.
?Cafiero es quien difunde la hipótesis, reúne a un grupo de senadores para contarla (...) va al juez acusando a tres senadores cuyos nombres oculta en sobres A, B y C y que son Ortega, Bauzá y Pardo. Después rectifica. El juez sobresee a los dos primeros y dicta falta de mérito a Pardo. La historia de Cafiero está desacreditada. Según Yoma, se debió a una interna justicialista?, se indica en la obra.
Luego, aparece el diario personal de Cafiero y que ?revela que nunca tuvo pruebas y se basaba en rumores o los creaba?.
?Las denuncias son trascripción del anónimo. Los fiscales piden y el juez Liporace solicita, en base al anónimo, el desafuero de los senadores. No hay en la historia judicial un caso igual de proceder penalmente en base a un anónimo?, señaló De la Rúa. Finalmente, ese anónimo fue desestimado por el Tribunal del Dr. Rafecas.
Otra de las revelaciones de peso del libro es acerca de los fiscales de la causa, los Dres. Freiler y Delgado. ?Acusaron al ministerio del interior de proveer los fondos con ATN y ante la réplica pidieron la solidaridad de sus colegas y un reclamo del procurador general, rechazado porque aquellos obraron por la radio y no en el expediente?, señala De la Rúa.
En relación a los fondos, De la Rúa recalca que se demostró que ?no faltaron 5 millones de la SIDE? y que ?se hicieron pericias contables o patrimoniales sobre los senadores en dos ocasiones demostrándose en ambos casos que ninguno había incrementado su patrimonio?.
Al no faltar dinero de la SIDE y no demostrarse el incremento patrimonial de los legisladores ?se carece de los presupuestos del delito?. No obstante, De la Rúa relata que levantó el secreto de la SIDE y llevó las cuentas al juez y a la Cámara. ?Las pericias demostraron que no había lugar a objeciones?.
El arrepentido Pontaquarto
De la Rúa relata que el señalado ?arrepentido? de esas coimas, Mario Pontaquarto es llevado por Daniel Bravo a Aníbal Ibarra, de ahí a Alberto Fernández. De la Rúa considera que este personaje ?se presenta como arrepentido por extraño camino, negociando primero con la revista TXT y el gobierno y sólo después va al juez Oyarbide?.
?Describe una reunión en Casa de Gobierno con el presidente. A TXT le dice que quien pidió fue Alasino, ante el juez que fue Genoud, contradicción muy grave por el carácter del episodio, la Cámara dijo que la reunión no está probada?, asegura De la Rúa.
?Los informes sobre llamadas de celulares demostraron que Pontaquarto no pudo estar en la SIDE el día 18m ni a las 14 ni a las 22 (como había declarado. También que el día 26 no pasó a la mañana por el Hotel Howard-Johnson y por tanto, no dejó ahí dinero, por lo que mal pudo retirarlo a la noche. También, que no estuvo el 27 en el Congreso para la supuesta entrega de dinero a Genoud?, dice.
En conclusión, ?ningún dato corrobora a Pontaquarto. Ningún testigo lo confirmó. Nadie lo vio con su carga. Nadie lo vio en la Casa Rosada, ni en la SIDE, ni en el Hotel, ni en la cena de Happening. Fue desmentido por quienes invocó. Hasta su esposa y un íntimo dan una versión tan diferente que lo desautorizan?.