Las expulsiones más polémicas de los mundiales

Desde la de Antonio Rattin hasta la de Zidane, en la final de Francia contra Italia, hacemos un repaso por las más escandalosas en la historia de la Copa del Mundo. En todas ellas hubo algún representante nacional involucrado

EFE 162

En la historia de los mundiales hay algunas imágenes que, asociadas a la bronca y al dolor, han dejado ?manchas negras? en el currículum de varias estrellas.

Una de las expulsiones más polémicas en una Copa del Mundo tuvo como protagonista a Antonio Rattin, capitán del seleccionado argentino en Inglaterra 1966. En el partido de cuartos de final ante el equipo local, el ex jugador de Boca se la pasó protestando hasta que el árbitro Kreitlein se cansó y decidió sacarlo de la cancha.

La perseverancia del argentino, que no quería retirarse y solicitaba la intervención de un intérprete, caldeó el ambiente. Además de los gritos de ?animals? de parte del público anfitrión, esa situación pasó a la historia ya que desde ahí surgió la idea de incorporar las tarjetas disciplinarias.

Y la anécdota tiene un impulso bastante original. Resulta que a Ken Aston, comisionado arbitral en ese Mundial, la jugada le había generado una gran confusión y, de regreso a casa, frenó en un semáforo con su auto y los colores amarillo y rojo lo inspiraron para trasladarlos al fútbol. A partir de México 70, se incorporaron las famosas tarjetas.

Algunos mundiales más acá, en España 1982, Diego Maradona tuvo un olvidable torneo y se despidió de la peor manera. Tras una dura entrada sobre el brasileño Batista. Argentina caía 3-1 contra Italia y la Selección se despedía de la Copa.

En el Mundial del 90 el actual entrenador de la Selección alemana, Jürgen Klinsmann, recibió una violenta patada de Pedro Damián Monzón.

El argentino se convertía en el primer expulsado en la final de una Copa del Mundo y una vez más el equipo argentino le diría adiós al torneo con la derrota a cuestas.

Esta vez el protagonista directo no fue un argentino, aunque sí tuvo mucho que ver en la polémica si de expulsiones se trata. El inglés David Beckham, hombre juzgado a cada paso, fue señalado como el máximo responsable por la eliminación de su selección, en Francia 98.

El ?Spice boys? cometió una falta sobre Diego Simeone y se fue expulsado del partido de octavos de final que finalmente ganaría el conjunto de Daniel Passarella por penales. Años después, se revalidaría el duelo pero en el plano de lo verbal, con declaraciones que dejaban en claro las secuelas nefastas que dejó aquella expulsión.

En el Mundial que acaba de terminar se vieron dos abruptas salidas que dejaron mucha tela para cortar. La primera fue la de Wayne Rooney, en el partido entre Inglaterra y Portugal en los octavos de final. El ?niño mimado? de Eriksso le pisó los testículos a Carvalho y Horacio Elizondo le indicó que debía abandonar el campo de juego.

Pero además de la bronca por la eliminación, el enojo en el equipo inglés continuó porque Cristiano Ronaldo, compañero de Rooney en el Manchester United, habría sido quien le informó al árbitro argentino sobre la falta cometida.

La imagen triste de Zidane retirándose del campo de juego y para siempre del fútbol podría resultar incomprensible para quien se hubiera perdido los instantes previos a la expulsión.

El mediocampista francés debió irse luego de aplicarle un tremendo cabezazo al italiano Materazzi. Otro argentino, Elizondo, dijo ?presente?, aunque esta vez fue sólo para impartir justicia.

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