La serpiente, sin embargo, no apareció en la boda, ya que no salió de su hogar, un hormiguero cerca de la casa de la novia, así que una réplica del reptil en latón se situó al lado de la mujer.
"Aunque las serpientes no pueden hablar ni comprender, nos comunicamos de una manera muy peculiar. Siempre que pongo leche cerca del hormiguero en el que la Cobra vive, sale fuera y bebe", dijo Das.
La mujer señaló que "siempre la veo cuando voy cerca del hormiguero. Nunca me ha picado".
Cuando Das dijo que quería casarse, los habitantes del pueblo lo consideraron una buena idea, ya que traería fortuna a la zona, y ofrecieron montar una gran fiesta para todos los invitados.
En la India, las serpientes son veneradas, especialmente la cobra, el símbolo del dios Shiva.
La mujer, de una casta baja, pertenece a la secta vegetariana amante de los animales llamada Vaishnav. Su madre Dyuti Bhoi, que tiene dos hijas más y dos hijos señaló que "estoy muy feliz" con la decisión de Das.
Una vez casada, Das se trasladó a una casucha cerca del hormiguero. Este año también, una muchacha se casó con un perro en una barriada en Bhubaneswar, la capital de Orissa.