La Comisión Europea autorizó la oferta pública de adquisición (opa) de Mittal Steel sobre Arcelor condicionada a la venta de tres factorías, aunque la culminación de la operación no está clara, especialmente tras el anuncio del grupo europeo de su fusión con la rusa Severstal.
Las incógnitas sobre el futuro de Arcelor se irán despejando este mes, cuando sus accionistas se pronuncien en varias juntas extraordinarias sobre las medidas de defensa propuestas por la empresa contra la opa de Mittal Steel y sobre el proyecto de fusión con Severstal.
El éxito de la opa de Mittal también depende de los accionistas de Arcelor, que deben decidir si la aceptan o no antes del 5 de julio.
El Ejecutivo de la UE considera que la compra de Arcelor por Mittal Steel no afectará negativamente a la competencia en el Espacio Económico Europeo, excepto en el sector de los perfiles pesados.
Para salvar el solapamiento de las dos compañías en ese mercado concreto, Mittal propuso a la Comisión la venta de tres acerías, en Alemania, Italia y Polonia), junto a sus activos de distribución y comercialización, remedio que Bruselas considera suficiente.
Desde Arcelor, un portavoz declinó comentar la decisión de la Comisión Europea, pero sí confirmó que Mittal Steel envió hoy al grupo europeo el plan empresarial en el que basa su opa.
Para el Ejecutivo comunitario, las dos compañías son casi complementarias, tanto desde el punto de vista geográfico como de producción.
Así, mientras la actividad de Arcelor se concentra en Europa Occidental, América del Norte y del Sur, con presencia menor en Europa del Este y Asia, Mittal Steel opera fundamentalmente en América del Norte, Europa Central y del Este y Africa, con una presencia minoritaria en Europa Occidental.
En cuanto a los productos, las dos empresas sólo coinciden en la producción y venta directa de algunos productos de acero al carbono, y Mittal no produce los tipos de acero inoxidable o especial en los que Arcelor es especialista.
Respecto a los productos de acero al carbono, Mittal obtiene la mayor parte de sus ventas en productos largos (barras, vigas y alambrones), en tanto que Arcelor se dedica principalmente a los productos planos (planchas y bobinas).
Además, Mittal tiene una actividad limitada en la distribución de acero, ámbito en el que Arcelor ostenta una posición fuerte en Europa Occidental.
Por todo ello, Bruselas cree que la entidad resultante no perjudicará a la competencia en la mayoría de mercados de acero al carbono por el reducido incremento de la cuota de la empresa final y por la existencia de competidores importantes en dichos sectores.
La única excepción son los perfiles pesados, mercado en el que sería líder indiscutible, con una cuota mayoritaria de producción y la limitación de las alternativas para los clientes, dado que los competidores serían mucho más pequeños tanto en capacidad productora como en cobertura geográfica y gama de productos.
Para resolver este problema, Mittal Steel propuso al Ejecutivo de la UE deshacerse de dos plantas de Arcelor productoras de perfiles medios y pesados en Alemania (Unterwellenborn) e Italia (Pallenzano) y una de Mittal de fabricación de laminados de barras y perfiles en Polonia, junto a sus activos comerciales y de distribución.
Las tres factorías suman una capacidad de producción en perfiles pesados del 10 por ciento del total del Espacio Económico Europeo.
La Comisión consideró que así se eliminaría el solapamiento entre las dos empresas en materia de ventas y que esos activos tendrían viabilidad y serían capaces de competir con la nueva empresa.
El pasado 27 de enero, Mittal Steel presentó una oferta de 18.600 millones de euros (28,21 euros por título) por la totalidad del capital del Arcelor -creada en 2002 tras la fusión de la francesa Usinor, la luxemburguesa Arbed y la española Aceralia-, que consideró la opa "hostil" e inició una estrategia de defensa.
Hace dos semanas, la siderúrgica anglo-india mejoró su oferta, hasta 25.800 millones (37,74 euros por título), modificó las condiciones de canje y aceptó no hacerse con el control total de la compañía resultante.
El pasado 26 de mayo, Arcelor anunció su fusión con la empresa rusa Severstal, operación que llevaría a cabo mediante una ampliación de capital que permitirá al accionista de referencia de Severstal, Alexey Mordashov, hacerse con el 32 por ciento en el grupo siderúrgico europeo y que valora en 44 euros cada título de Arcelor.
Sin embargo, la fusión con Severstal no se concretará si se oponen los propietarios de más del 50 por ciento del capital de Arcelor -el Consejo de Administración convocará una junta
extraordinaria a finales de junio con ese motivo- o si Mittal Steel logra comprar más del 50 por ciento de las acciones con su opa.