Alemania y Uruguay polemizan por la cruz del acorazado nazi Graf Spee

La cancillería uruguaya estudia jurídicamente a quién pertenece el águila de bronce de la nave, rescatada del Río de la Plata. La figura de bronce mide dos metros de alto, pesa 450 kilos y es única en el mundo. La cruz fue rescatada de las aguas por un grupo privado que aspira a subastarla

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(EFE) -

El secretario general de la cancillería, José Luis Cancela, confirmó que el tema está en el departamento jurídico del ministerio, tras haber recibido una carta del Gobierno alemán en la que se indicaba que la estatua, así como el resto del buque, pertenece a ese país europeo.



Cancela dijo que, basándose en la legislación vigente, el águila y el buque pertenecen al estado uruguayo, porque han transcurrido más de 30 años desde su hundimiento y su dueño no los reclamó.



No obstante, y dada la especificidad del hallazgo, la cancillería ha requerido un informe más detallado y que sirva, además, para otros casos similares.



Sin perjuicio del informe, lo que todavía no se ha puesto a consideración es que si se determina que la misma pertenece al Estado uruguayo, el Gobierno va a permitir a quienes la rescataron que la subasten.



La misiva del gobierno alemán indicaba que, a pesar de que considera el águila de su propiedad, está dispuesto a cederla de manera permanente a Uruguay, siempre y cuando permanezca en el país y no se venda.



De hecho, el director de la Dirección de Patrimonio de Uruguay, Manuel Esmorris, se mostró interesado en que la estatua permanezca.



La figura de bronce -de dos metros de alto y 450 kilogramos de peso- insignia del navío, es considerada única en el mundo y fue localizada y retirada del fondo del Río de la Plata por un grupo de rescate privado uruguayo que aspira subastarla en el exterior.



Para ello, el grupo espera la autorización del Gobierno uruguayo.



La legislación local señala que en los rescates submarinos el Estado y quienes lo realizan son socios en partes iguales.



La historia del barco

El Graf Spee fue seriamente dañando en la denominada Batalla del Río de la Plata, que se celebró el 13 de diciembre de 1939 y en la que se enfrentó a un convoy británico integrado por el Exeter, el Ajax y el Achilles, que custodiaban las costas sudamericanas.



En la batalla murieron 36 marinos alemanes, el capitán del buque, Hans Langsdorff, resultó herido y el barco llegó poco después al puerto de Montevideo.



El Gobierno uruguayo, que se mantenía neutral en ese momento en la Segunda Guerra Mundial, aplicó las normas internacionales e invitó al Graf Spee a abandonar el puerto cuatro días después, por lo que el capitán ordenó que se dinamitara.



El Graf Spee fue uno de los primeros barcos de la Armada nazi equipado con un telémetro, que le permitía medir la distancia con el blanco y por tanto optimizar las posibilidades de alcanzar el objetivo.