(EFE).- El jurado comenzó ayer las deliberaciones para llegar a una sentencia en el caso contra el fundador de la empresa energética estadounidense Enron, Kenneth Lay, y su ex presidente ejecutivo Jeffrey Skilling.
El fiscal realizó ayer sus alegatos finales en un tribunal de Houston (Texas), en los que quiso que el jurado se llevase un mensaje claro a la sala de deliberaciones: Que ambos directivos mintieron a los inversores sobre la situación de la compañía en beneficio propio.
Los dos están acusados de fraude y conspiración en relación al colapso de Enron hace seis años.
La quiebra supuso la desaparición del valor en Bolsa de la empresa, calculado en unos 68.000 millones de dólares (56.203 millones de euros actuales), así como de unos 800 millones de dólares (661 millones de euros actuales) de las pensiones de sus más de 5.000 empleados.
Lay y Skilling se han declarado inocentes y su abogado, Daniel Petrocelli, en sus argumentos finales el martes dijo que la fiscalía no había presentado pruebas de la culpabilidad de los dos directivos.
Además, señaló que el Gobierno había basado su caso en el testimonio de ex empleados de Enron a quienes ofreció menores sentencias a cambio de que acusasen a Lay y Skilling.
En cambio, el fiscal Sean Berkowitz afirmó que estaba claro que ambos habían participado en un complot para maquillar las cuentas de Enron y engañar a sus accionistas.