(EFE).- El presidente francés, Jacques Chirac, llamó hoy al orden a los miembros del Gobierno de Dominique de Villepin durante el Consejo de Ministros y les instó a poner fin a las querellas internas por el escándalo Clearstream, indicaron varios ministros al término de la reunión.
Chirac pedió a los ministros que privilegien el trabajo gubernamental, señalaron las fuentes que pidieron el anonimato.
Esta reprimenda de Chirac se produce en plena tormenta del escándalo sobre la trama urdida entre el 2003 y el 2004 para perjudicar a industriales y políticos a los que se incluyó en unos listados falsificados de la sociedad de pagos y compensaciones luxemburguesa Clearstrean en los que aparecían como titulares de cuentas bancarias en el extranjero con fondos ilícitos.
En esta maquinación, en la que supuestamente estarían implicados Villepin y Chirac, figuran como víctimas el actual ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, y su compañera de Defensa, Michele Alliot-Marie, entro otros.
Los analistas políticos inciden en que el ambiente de "sospechas" y "desconfianza" entre muchos miembros del Gobierno pone en peligro la supervivencia de este equipo hasta las elecciones presidenciales y legislativas del 2007.
Villepin subrayó ayer que "nada" apartará a este Gobierno de la "tarea" que le encomendó Chirac y Sarkozy aseguró que no dejará el Ejecutivo, pese a los rumores que afirmaban lo contrario, porque no quiere "añadir una crisis a la crisis" del caso Clearstream.
Además, hoy se ha sabido por la prensa que los jueces encargados de la investigación de la trama recibieron ayer los resultados del análisis genéticos que habían encargado de las cartas que un informante anónimo envió entre abril y junio del 2004 a un magistrado con los listados falsos.
Los expertos han encontrado seis huellas genéticas en esas misivas, correspondientes a dos hombres y cuatro mujeres, según informan hoy varios medios de comunicación franceses.
Los jueces Jean-Marie d'Huy y Henri Pons, encargados de la investigación judicial abierta por "denuncia calumniosa", podrían ordenar que se tomen muestras en el entorno femenino de los dos principales sospechosos de ser los delatores anónimos: Jean-Louis Gergorin e Imad Lahoud, que hasta hace unos días eran vicepresidente y experto informático, respectivamente, del grupo EADS.
Fuentes próximas a la pesquisa afirmaron además que los magistrados esperan ahora otros análisis sobre los ordenadores de Gergorin y Lahoud, cuyos despachos y domicilios han sido registrados.
También pidieron que se analizaran los ordenadores del general Philippe Rondot, antiguo encargado de los servicios secretos y de las operaciones especiales en el Ministerio de Defensa y a quien Villepin encargó en enero del 2004 una investigación confidencial sobre los listados de Clearstream que tenía Gergorin, amigo del actual primer ministro y entonces titular de Exteriores.
El juez que recibió los correos anónimos, Renault Van Ruymbeke, ha reconocido que se entrevistó tres veces con Gergorin antes de que le fuesen remitidos los listados, según el diario "Le Figaro".
Ruymbeke, que concluyó poco después que los listados eran fruto de un montaje, calificó ayer de "decisión política" la suspensión de su nombramiento como presidente del Tribunal de Apelación de París ordenada por el ministro de Justicia, Pascal Clément, tras salir a la luz sus reuniones con Gergorin.
Un diputado de la conservadora y gobernante UMP presentó hoy una propuesta de ley destinada a prohibir que las cartas o documentos anónimos puedan servir como prueba judicial.